Carta a una desconocida

Querida F. ¿No sabes cuánto echo de menos tus consejos de estilo? Estoy desorientada: en este país tampoco me entienden. Acabo de darles la oportunidad de conocerme de cerca, en el reality mío que ha dado la NBC, y mira cómo me lo han pagado: con ignorancia y desprecio. Ayer estuve llorando toda la tarde: me encerré en mi ala de la nueva casa de Los Angeles (¡mi David la ha llenado de amuletos por todas partes sólo para contentarme!) y ni siquiera me consoló ese súper modelo de fiesta tan divertido de "Cavalli para mi misma" que te pedí por mi cumpleaños y que tanto le gusta a Él… Ya sabes como es. Es "mi" niño y de nadie más. Ahí les duele: ahora tengo fritas a todas las californianas. A todas… ¿Te ríes? Yo también.

Y fíjate que, en otro arranque de generosidad no correspondida, tampoco han sabido apreciar la belleza de nuestros cuerpos entrelazados en las fotos del último número de "W". Yo le llamo "momento arte", verdad que es original… Hemos tenido el detalle de obsequiarles a lo grande, sin esperar nada a cambio, para que vayan abriendo boca: ¡yo estoy tremendamente sexy, más arrebatadora que nunca; pero nada, que dicen que los norteamericanos "me han dado la espalda". Ves como no tienen ni esto de sensibilidad! En Madrid, tres cuartos de lo mismo, pero con olor a ajo, que a estas alturas ya no sé lo que es peor. Las hamburguesas de aquí las llenan de cebolla. ¡Es asqueroso y anti-sexy! Tampoco creas que estoy deprimida, si la audiencia del programa ese de televisión ha sido baja mejor. Cuando mi David tenga su propio programa ya yerán lo que es bueno, me van a tener que tragar... Es la última vez, te lo juro, que voy de compras glamourosas con las cámaras para que vean como selecciono las marcas que tienen el privilegio de entrar en mi armario. Miré a la cámara y dije: "Es agotador ser fabulosa", y se creyeron que hablaba en broma. ¡Qué sabrán ellos de mi finísimo humor británico! ¡Pobres ignorantes! En ese momento hablaba en serio. No es de verdad, muy de verdad extra-alucinante.

Durante el rodaje me detuvo un policía de tráfico, con bigote y muy feo, por no haber homologado –dijo homologado con acento extraño de por aquí–, el carné español de conducir. Me hizo bajar del coche… "¡Pero si no llevo tacones!, le dije para que desistiera. Pero él insistía en que sólo cumplía con su deber. ¿Y yo qué, es que no puedo atender a mis deberes fashion? Luego me hicieron una foto para el nuevo carné en Tráfico, que olía a rayos fritos (¡menos mal que tenía en mi bolso dorado de D&G mi perfume personalizado de Giorgio Beverly Hills! ¡Qué mareo! Y no se les ocurrió pensar en que yo no me puedo fotografiar así como así. Por no tener, no tenían cargado en el computer el Photoshop para retocarme levemente: sólo algún detalle. Luego, para hacerse la simpática, la dichosa agente –me tocó una gorda: si no te lo digo reviento, ¡já!, ¡já!– me sugirió que con el nuevo carné podía conducir hasta un Mercedes: que te digo no saben de qué va esto del lujo personalizado. "¡Qué vulgaridad!", respondí sin cortarme. "Disculpe –proseguí para darle en las narices–. Yo sólo conduzco Bentleys descapotables". ¡Adoro, adoro todos, todos los Bentleys! Y no contenta con mi ágil respuesta, aún dijo: "¿Y cuántos a la vez?". ¡Será cretina la tiparraca!

Para cretino, el periodista que escribió el otro día una crónica sobre mi en un periódico español, creo que fue en el ABC. Encabezando la hoja, junto a mi nombre, escribía: "Pendón en la hierba". ¡Pero de qué van estos plumillas que se creen unos intelectuales por escribir sobre mí! Si yo sólo tengo ojos para mí misma, lógico ¿no?, y por lo tanto para mi David, que es mi primer admirador mundial. Les voy a meter un paquete por injurias, calumnias y falta de personalidad creativa y diversa. Ya he llamado a mis abogados. Y luego, voy y dono los beneficios del pleito a una ONG sin fronteras ni nada.

Una cosa más para ir despidiéndonos, que tengo a mi hairdressser de día echando raíces (me esperó más de tres horas, ¡que gracia!) en el salón de belleza del pabellón sudoeste. ¡A que echabas de menos mi gracia naturalísima al hablar! Soy única con las palabras, las mixeo que no veas. ¡Ah! Y no te olvides de enviarme el libro ese de filosofía ergonómica (o algo por el estilo) que estaba leyendo, creo que me lo dejé encima del zapatero de plata nacarada que compré en China, en nuestra última gira universal. Para un libro que me entra por los ojos, que me engancha. ¡Si había llegado al capítulo 1! Bueno, tampoco te preocupes si no lo encuentras, ya le pediré algún día de estos, sin prisas, otro bueno a mi asesor literario de la Costa Oeste, que llevo mucho atraso con los prospectos de las cremas que me mandaste con aceites esenciales de morsa. Son cada vez más complicados; y, además, los ponen en varios idiomas para ponerte a prueba. ¡Pero a mí no me pillan!

Bueno, adiós-goodby… ¡muahhh, muahhh!

Siempre Vicky…

| | Comentarios (4) | TrackBacks (0)
  • Compartir:
  • Añadir a del.icio.us
  • Añadir a marcadores de google
  • Añadir a menéame
  • Añadir a YahooMyWeb
  • Añadir a fresqui
  • buscar en Technorati


¿Qué es esto?

0 TrackBacks

Abajo están listados los blogs que hacen referencia a esta entrada: Carta a una desconocida.

URL de TrackBack de esta entrada: http://blogs.hola.com/blogs/mt-tb.cgi/467

4 comentarios

Me quedo con lo que dice David Gistau en El Mundo: "Vicky Beckham llegó a L.A. vestida de calipo de fresa".

es cierto todo lo anterior que he leido asi se expresa victoria lo mismo carece de redacción o es un chiste o que no le veo nada de nada es cierto todo lo que alli se escribe
sakame la duda??????????''''

Zoila: ya sería sorprendente que un "relato de verano" tuviese que tener a la realidad como referencia.

Sabéis lo último de Victoria, pues parece que se ha hecho amiguísima de Eva Longoria. No importa quien las críe, ellas se juntan.

Escribir un comentario


Introduzca los caracteres que ve en la imagen de arriba.

Publicidad

Publicidad