Al paso que avanza la ciencia, me siento cada vez más anecdótico e insignificante. Por no decir acorralado. ¡Qué fue de aquellos tiempos en los que el hombre parecía el único amo y señor del planeta! Lo digo con nostalgia, porque cada vez que abro o leo una página sobre un avance relativo a nuestros hermanos los bichitos, me dan ganas de apuntarme a un viaje a Marte, ahora que ya está claro que no existe vida inteligente ni puede haberla jamás.
Hace unos días nos explicaban los hombres de ciencia que los monos son mucho más listos de lo que parece y que si no fuera porque su garganta no está capacitada para emitir sonidos fonéticos sofisticados, nos darían un repaso pensando… "Si hasta han llegado a hablar del "legado cultural de los chimpancés". Y ya se sabe que el lenguaje siempre ha sido "nuestra" mejor arma cultural.
¿Se acuerdan de aquella estupenda saga cinematográfica cuyo título ya nos situaba en un segundo y discretísimo anonimato: "El Platena de los Simios"? Pues eso. Sus escalofriantes escenas han regresado a mi sufrida memoria al ver como nos amenazan últimamente con una invasión de medusas, con propuestas que han saltado de la pura observación del medio a la ficción más desatada: la novela "Medusa", del biólogo marino Sergio Rossi y del periodista científico Toni Polo, platea una invasión generalizada, irreversible, de micro medusas que nos fulminaría de la faz de la Tierra.
De chaval, ahora recuerdo, soñé durante algún tiempo con horror con una invasión planetaria de salamandras, y todo por leer una estupenda novela, hoy olvidada, del escritor checho Karel Cápec: "La guerra de las Salamandras". El momento en que saltan las muy bestias de las costas a la tierra firme todavía lo recuerdo con… ¡¡¡¡¡pánico cerval!!! Ni marcianitos vaina ni nada, salamandras viscosas e inteligentes.
Y ahora non vienen los dichosos científicos con la milonga de la supuesta inteligencia de las "cucas", quizá el bichito más repugnante de la creación. Dicen en una revista aparentemente seria, Public Library of Science, que las muy asquerosas "pueden recordar y aprender", y que "entender el mecanismo de aprendizaje del cerebro en insectos nos puede ayudar a comprender mejor el funcionamiento del cerebro humano. Hay muchas características comunes", dicen para más inri. Y en su afán, supongo, de extender el morbo, insisten en que responden a los estímulos como el perrito de Paulov: salivan cuando ven azúcar… ¡Lo que significa que si recuerdan nuestro azucarero, también serán capaces algún día cercano de recordar nuestra cara, de "quedarse con nosotros" como se suele decir!
Yo no sé ustedes qué piensan de todo esto. Pero no ya sólo el asco, el miedo y el horror visceral me mueve a huir desaforadamente de ellas incluso antes de verlas. Ahora sé que tendré que huir, además, de su afán de conocerme. ¡Y de ahí a la invasión del conocimiento mundial, a tomar el poder por vía del diálogo, sólo hay unas cuantas carreras locas y pisotones ineficaces, como puede verse en esta ¡¡¡¡¡terrorífica!!!! escenita vivida por unos congéneres nuestros en un hall del metro de Tokio.
"El Planeta de las Cucas", podría llamarse el corto en cuestión…







HELLO!
Canada
Rusia
Grecia
México
nunca subestimes el poder de una cucaracha. si explota una bomba ella lo contará, tú no...
Si es cierto q son inteligentes stamos perdidos. q intervenga el ejército!!!
Estoy es horrible y asqueroso. La preguna es: ¿Como eliminarlas? de forma efectiva.
Tienen derecho a vivir. Son los animales más pacíficos del planeta, sólo son feas y rápidas. Se han parado a examinar un langostino?
Con la de ellas que he aniquilado! esto se avisa antes...
a mi ahora que sé que me reconocían también me da remordimientos haber matado a alguna que otra, ¡qué mala persona soy!
Anonymous, no te dé pena, que una vez QUEDE la especie de cucas más fuerte, pues se aniquilan entre ellas, a ver si en sus ansias de evolución y expansión no van a por algo más gran-de...
Sabeis lo que es encontar una mañana, de pronto, una pared blanca teñida de negro? Mejor que no lo sepais nunca.
"Personados" en casa los empleados especializados en exterminación de "bichas", me dejaron dos cosas: el bolsillo temblando, e información al respecto para escribir un libro.
Podremos controlarlas, nunca extinguir la especie. La nuestra, la autóctona..., la chiquita y negrita de toda la vida... pues casi no queda.
¡De fuera vendrán que de tu casa te echarán!! (por ejemplo en barcos, muebles, etc.)Tenemos sobre todo egipcias, distintas especies africanas, americanas, en fín, no os aburriré... pero un huevito que llega, hay que ver la que lía!
Si a alguien le interesa, que lo diga y le cuento....
Para no abrurriros solo os diré una cosa que creo de interés general: NO matarlas de un PISOTON, la aplastada en cuestión no correteará más pero el juguillo que queda impregnado... se reproduce mejor... aarrgggg...
Según tengo entendido resisten muy bien las radiaciones, así que tras un desastre nuclear pasarian a ser la especie dominante del planeta... vaya panorama, eh?
Mi sobrina (8 años) me pregunto hoy ¿porue eres amigo de las cucarachas? y yo le dije "porque sé muchas cosas de ellas que no sabe nadie".
Me gustaría decirle a tanta gente con ese prejuicio contra animales (e incluso hasta hace poco contra humanos de otros colores) que "las reacciones de asco son aprendidas. Ningun bebé tiene asco natural a las cucarachas. Se les enseña. Hay mucha gente interesada en vender productos para su exterminio. Esa gente es la más interesada en que solo se sepa una caracteristica de la cucaracha...que se pisa. Asi es la ficción en que vivimos. En contraposición a la ficción con que se nos ha condicionado, la realidad es que cientificamente las cucarachas son beneficiosas para el ser humano. También se sabe que viven en democracia sin necesidad de lideres. Se reunen, se comunican química visual y táctilmente, y luego toman la decision más beneficiosa para su grupo y la ejecutan. Repito, sin líderes. Ya quisieramos los seres humanos. Nuestra soberbia nos exterminará, y ahi estarán las cucarachas para verlo y reirse de nuestra total ignorancia.