Ya son más de seis milones y medio los ususarios de este mundo virtual en 3D creado a la medida del consumidor, en el estricto sentido de la palabra. ¿Qué deseas cambiar de personalidad? Prueba en Second Life. ¿Qué quieres especular y comprar solares a bajo coste? Hazlo en Second Life. ¿Qué sueñas con viajar a diario? Déjate llevar por Second Life. ¿Qué te has planeado saltarte todas las normas, legales y morales, propias del mundo real? Date una vuelta por Second Life y juega con fuego. Bueno, esto último es lo que, por suerte, está en entredicho a la vista de los primeros ciberdelitos virtuales que la compañía creadora del aparentemente inofensivo jueguecito está detectando, sin que las policías de este mundo real puedan hacer mucho por evitarlo.
La última voz de alarma ha llegado, como no podía ser de otra manera, de los "pederastas on line", convertidos en el enemigo público nº 1 de la supuesta inocencia del invento a raíz de que un adulto alemán, aún por localizar, incitase a un usuario menor de edad a mantener con él relaciones sexuales en el transcurso de una sesión. ¿Así de fácil? Pues parece que sí, porque lo increíble de la noticia no es sólo lo monstruoso de la propuesta en sí misma; lo peor es que parte de la prensa alemana esté poniendo en entredicho la posibilidad de perseguir este tipo de delitos por calificarlos de "virtuales", o sea, ¡¡de inexistentes!!
Felizmente, nuestra legislación es clara ante actividades delictivas de esta especie: el Código Penal Español no distingue entre el crimen real y el virtual, y persigue la pederastía, el blanqueo de capitales, el fraude, los delitos contra el honor, etc… de forma indistinta, lo que significa que los internautas no estamos exentos de ser condenados si delinquimos y de cumplir las penas previstas en la ley.
A falta de una deseable/exigible uniformidad de criterio por parte de las autoridades europeas y a la vista de casos tan alarmantes como éste –sobre todo por afectar a uno de esos millones de menores indefensos que navegan a diario por Internet–, ¿para cuando una ciberinterpol?, ¿y una legislación internacional?, ¿y un control férreo por parte de los administradores de este mundo paralelo que nos quieren vender y nos venden?
Algo huele mal en Second Life y por el bien de esos seis millones y pico de usuarios que sólo desean soñar un poco y jugar con la mayor de las ingenuidades a vivir otras vidas, otras experiencias, que es de lo que se trata, sería deseable que sus gestores vigilen mejor a sus registrados, que muchas veces parece que sólo les interesa pedirte el número y el código de seguridad de la tarjeta de crédito.

¡casi siete millones! impresionante que haya tantas personas interesadas en cometer "delitos on line"...
Además tendran hijos, y ¡Menudo ejemplo !
Para un menor entrar en esa página es facil con la tarjeta de sus padres, y es increible que se permita cometer delitos virtuales y que estos no sean perseguibles por los tribunales.
¿qué le está pasando a este mundo que la frontera entre el bien y el mál, entre la malicia y la inocencia..., cada vez es más frágil?
¿A qué jugamos?
yo tenía un profesor en la facultad que ya me decía lo que algunas personas serían capaces de hacer si se supiera que iban a quedar para siempre jamás en el anonimato...
Yo pienso que no se tendría que consentir que se cometiesen delitos, y menos aún uno de pederastía, aunque sea "on line".
Se tendría que legislar como "delitos potenciales" o algo así, ya que seguramente existe un porcentaje de estos "jugones" cuya mente no puede estar muy sana que pueden pasar de la ficción a la realidad.
Ahí lo has clavao..
Lo que les interesa es la tarjeta de crédito.
Parece que lo único que ineteresa es el negocio a costa de lo que sea, da una verdadera pena ver a que se dedican algunos...