Cerrando el período de receso invernal, para algunos de vacaciones, para otros de actividad y corridas, vamos a detenernos unos momentos en la evocación que nos dejan las fiestas, momentos impregnados de emociones, de encuentros, de reuniones y en otros casos de deseos de que terminen, de aislamiento, de contraste entre lo familiar y lo que la dinámica social nos impone.
Lo esencial es que para todos es un período de mayor sensibilización, de encuentros programados o de evocaciones ausentes, en suma un período rico en vivencias. Vale la pena entonces hilvanar aquello que queremos que perdure y, como un collar de cuentas, tomar los momentos agradables, las comidas de las que disfrutamos, las llamadas especiales, los encuentros que queremos guardar en la memoria y repetir en el transcurso del año lo que por rutina estábamos olvidando. En definitiva, guardar y revivir en el próximo 2009 lo valioso, para que las fiestas y lo bueno de ellas no quede relegado a un puñadito de días.
Nos gustaría nos hicierais participar de aquello que para vosotros perdurará en los próximos meses. Recibe nuestros sinceros deseos de que perdure y revivas lo que haya sido significativo para ti y vuestra familia.
Lo esencial es que para todos es un período de mayor sensibilización, de encuentros programados o de evocaciones ausentes, en suma un período rico en vivencias. Vale la pena entonces hilvanar aquello que queremos que perdure y, como un collar de cuentas, tomar los momentos agradables, las comidas de las que disfrutamos, las llamadas especiales, los encuentros que queremos guardar en la memoria y repetir en el transcurso del año lo que por rutina estábamos olvidando. En definitiva, guardar y revivir en el próximo 2009 lo valioso, para que las fiestas y lo bueno de ellas no quede relegado a un puñadito de días.
Nos gustaría nos hicierais participar de aquello que para vosotros perdurará en los próximos meses. Recibe nuestros sinceros deseos de que perdure y revivas lo que haya sido significativo para ti y vuestra familia.
Nela Haedo
Psicóloga clínica

La verdad es que es una pena que, pasada la Navidad, se nos olvide el placer de encontrarnos con los amigos y disfrutar de la casa. Lo que nos cuesta a veces levantar el teléfono...
Uno de mis próposito para el año nuevo es mimar más a mi familia. Se lo debo!