¡Hasta pronto!

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Analizando un día cualquiera, me doy cuenta de que la preocupación por mis hijos es una constante en mis pensamientos, que subyace en cada cosa que hago: mientras llego a la oficina, me pregunto si mi hijo se reconciliará con el compañero con el que se enfadó ayer; cuando paro para comer, recuerdo que tengo que comprar pan de molde para los sándwiches de la merienda; y, mientras voy a la última reunión de la tarde, trato de ordenar al máximo mis ideas para terminar pronto y llegar a recogerles a natación. En fin... se es madre las 24 horas del día y, en mi caso, esto impregna casi todo lo que hago como directora de Sapos y Princesas.
 
Esta reflexión me llevó a aceptar la invitación de Hola.com para escribir este blog. Sin duda, una oportunidad de oro para compartir con vosotros mis experiencias en el tiempo de ocio en familia y acercaros mi visión del día a día como madre y directora de una publicación y una página web, dedicados al público familiar.
 
Tras la experiencia de este primer mes, creo que es el momento de evolucionar, con el fin de abrir un espacio mayor para el encuentro con vosotros, los padres.
 
Me despido de todos los que nos habéis leído a mí y a Nélida Ahedo en Disfrutando con nuestros hijos para daros la bienvenida en... un nuevo blog en el que seguiremos hablando de la experiencia de crecer junto a nuestros pequeños y donde os seguiré anunciando nuestros nuevos proyectos.
 
Gracias por habernos acompañado aquí... ¡Nos vemos en un click!
 

Nora Kurtin

Directora de Sapos y Princesas


Quién soy, cómo soy...

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La subjetividad que anida en nuestro espacio interior se instauró a partir del reconocimiento que hizo el  adulto encargado de nuestra crianza allá en los años infantiles.

Esta idea, tan sencilla y natural requiere un momento de detenimiento, ¿somos realmente concientes de la trascendencia que ejercemos sobre nuestros hijos, y los hijos de nuestros hijos?

 

Siempre se dice que se aprende más por imitación que por indicación, sin embargo estamos más pendientes de lo que queremos cambiar en nuestros niños, que lo que tenemos que observar en nosotros mismos. Cuando un niño no obedece me planteo si ¿mi puesta de límites es firme y segura? Cuando un niño grita, ¿me detengo a escuchar mi tono de voz al reprenderlo? Así como el parecido que percibimos en las fotos nos sorprende, al reconocernos en los gestos infantiles de nuestros niños, sus conductas reproducen las nuestras, tanto las manifiestas como las ocultas.

 

Hoy y durante esta semana vamos a proponernos escuchar a nuestros niños con otros ojos, con otra mirada, descubriendo, detrás de las manifestaciones, aquello que anida de nuestro interior y que está en ellos muchas veces sin que ellos mismos lo sepan.

 

Esperamos vuestras vivencias, generando un espacio de construcción mutua que nos aúne a todos en la maravillosa tarea de la crianza.

 

Nela Haedo

Psicóloga clínica 

 

Despidiéndonos de las fiestas...

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Cerrando el período de receso invernal, para algunos de vacaciones, para otros de actividad y corridas, vamos a detenernos unos momentos en la evocación que nos dejan las fiestas, momentos impregnados de emociones, de encuentros, de reuniones y en otros casos de deseos de que terminen, de aislamiento, de contraste entre lo familiar y lo que la dinámica social nos impone.

Lo esencial es que para todos es un período de mayor sensibilización, de encuentros programados o de evocaciones ausentes, en suma un período rico en vivencias. Vale la pena entonces hilvanar aquello que queremos que perdure y, como un collar de cuentas, tomar los momentos agradables, las comidas de las que disfrutamos, las llamadas especiales, los encuentros que queremos guardar en la memoria y repetir en el transcurso del año lo que por rutina estábamos olvidando. En definitiva, guardar y revivir en el próximo 2009 lo valioso, para que las fiestas y lo bueno de ellas no quede relegado a un puñadito de días.

Nos gustaría nos hicierais participar de aquello que para vosotros perdurará en los próximos meses. Recibe nuestros sinceros deseos de que perdure y revivas lo que haya sido significativo para ti y vuestra familia.

Nela Haedo

Psicóloga clínica


 

Deseos para 2009

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Queridos Reyes Magos de Oriente:

 

Para este nuevo año que ha comenzado, quisiera pediros un montón de cosas que espero me podáis traer. Prometo ayudar para que os resulte más fácil.

 

Mi mayor deseo es que me deis mucho tiempo. Sí, mucho tiempo para poder compartir con mis hijos, mi marido, mis amigos y, también, para seguir haciendo este trabajo que me gusta tanto. Pero no sólo quiero cantidad de tiempo, sino también calidad. Uy, eso es un poco más complicado, pero bueno, como sois mágicos, seguro que lo conseguís.

 

Escribiendo a los Reyes MagosBueno, para mí, tiempo de calidad es tiempo con paciencia, con sonrisas, con buen humor. Un tiempo sin prisas, para poder realmente escuchar, y no solo oír lo que me dicen. Tal vez, con más escucha me resulte más fácil comprender y conversar.

 

Sí, tiempo para compartir de verdad. Compartir fuera de casa, con muchas actividades que nos diviertan a todos, o dentro de casa, tal vez sin hacer nada, sólo charlar. Pero de verdad.

 

Quisiera tiempo para charlar con todos mis seres queridos. Esos, a los que sólo puedo dedicarles retazos de mis días. Pero que, cuando logro conectar, a través de una conversación sincera, se quedan en mi mente para siempre.

 

Me imagino que, como yo, muchos padres y madres os pedirán lo mismo, y para que os sea más fácil, yo prometo hacer mis deberes. Todas las mañanas, cuando me levante, dedicaré un minuto a repasar mentalmente lo que realmente es importante en mi vida, para poder darle esa prioridad.

 

Espero de todo corazón que mi deseo se cumpla.

 

¡Feliz año nuevo a todos!

 

Nora Kurtin

Directora de Sapos y Princesas

 

¿Bailamos con Degas?

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degas2.jpgAyer, fue una de esas tardes para recordar. En Madrid hacía frío, pero la ciudad está tan bonita, toda iluminada y llena de gente disfrutando de sus paseos...

 

Nosotros decidimos ir a la Fundación Mapfre, a conocer la nueva sala de exposiciones de Recoletos, muy recomendable, y participar todos juntos en la visita-taller "¿Bailamos con Degas?"

 

Mis hijos se lo pasaron genial. Nidia, junto con otras dos niñas, que también asistieron, enseñaron a los otros cuales eran los pasos básicos de ballet, el estilo de danza que tanto gustaba a Degas. También aprendieron (y yo de paso...), que Degas utilizaba un curioso sistema basado en esculturas de cera que hacía constantemente, de forma, casi compulsiva, para estudiar los movimientos que representaba en sus cuadros. Así, conseguía que pareciesen instantes en los que cada acción parece real: una bailarina realizando un arabesco o, sencillamente, rascándose la espalada.

 

Después del recorrido, pasamos al taller, donde Nidia pudo hacer su bailarina en movimiento, copiando al maestro Degas. Pero en lugar de cera, utilizó alambre, aluminio, limpiapipas, papel pinocho, cola aguada, y mucha imaginación! Agus, en cambio, prefirió hacer un futbolista, también en movimiento.

 

La verdad es que pasamos un rato estupendo, en el que los cuatro nos sentimos más cerca, compartiendo esta exposición que tantas ganas tenía de visitar, y que a mi hija le había recomendado su profesora de plástica del colegio.

 

Más abajo, he leído que María acudiría con sus hijas y sobrinas. ¡Os va a encantar! Espero que nos cuentes aquí tu experiencia para que muchos padres, aficionados al arte, se animen a compartir con sus hijos sus exposiciones favoritas.

 

 

Nora Kurtin

Directora de Sapos y Princesas

 

La Navidad en las cuatro estaciones

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Navidad.jpg

Volviendo, nuevamente, a las impresiones que nos dejan un sabor especial en la época navideña, nos damos cuenta de que los recuerdos más profundos están ligados a vivencias emocionales, la fuerza de las tradiciones expresada en recetas familiares, los detalles de la mesa en casa de los abuelos, aquellos momentos mágicos en la decoración del árbol, las canciones y villancicos... Una realidad, hecha de momentos vivos, que intentamos trasmitir a nuestros hijos casi sin modificaciones, a pesar de los cambios generacionales.

 

En esta época tan especial, estamos más sensibilizados, más solidarios y participativos. Valoramos más el encuentro con amigos, compañeros de trabajo,  y la  familia. Qué tal entonces, si continuamos en con esta misma actitud, comprometiéndonos a prolongarla durante los próximos doce meses, siendo capaces de vivir las mismas rutinas con una mirada más creativa, más humana, más próxima a los demás.

 

Debemos reconocer que todo dependerá, en mayor medida, de nosotros, de cómo elijamos vivir el día a día, del estar convencidos de la fuerza de la tradición como el hilo que hilvana nuestra trascendencia.

 

Os animo a guardar un espacio durante todo el año, para recrear la Navidad invernal en el resto de las estaciones.

 

 

Nela Haedo

Psicóloga clínica 

 

Feliz Navidad para todos

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Se acerca el día de Navidad y las ciudades están llenas de luces, adornos y propuestas de ocio, para entretener y agasajar a los niños. Un año más, Papá Noel y los Reyes Magos llegarán cargados de sorpresas.

 

Hilda y sus nietosEste es el momento ideal para rescatar nuestros recuerdos de la infancia y revivir la magia que envolvía estas fiestas. Aprovechemos la ocasión para recuperar, a través de nuestros hijos, la mirada inocente de la vida. Descubriremos la importancia de nuestra presencia y de nuestra escucha en sus vidas.

 

Pero, para que estos días sean los mejores para todos, es importante que también los adultos disfrutemos. Elijamos algo que nos guste hacer a nosotros y, desde este disfrute, acerquémonos a nuestros hijos. Hay teatro, circo, cine, paseos en los parques, títeres, musicales, talleres navideños... un sinfín de actividades para que ambos riamos y nos comuniquemos.

 

Podemos aprovechar la experiencia compartida para luego hablarla, comentarla, charlarla. Estos espacios comunes nos ayudarán a abrir un camino en el que siempre podremos encontrarnos con nuestros hijos. Si practicamos el diálogo, por más pequeños que sean, nos será más fácil mantenerlo a lo largo de los años.

 

Tal vez, el mejor regalo de estas fiestas no venga envuelto en papel de colores y con un gran lazo. Es posible, que pasemos una tarde de Navidad que nos haga sonreír todo el año.

 

 

Nora Kurtin

Directora de Sapos y Princesas

 

Detenerse y disfrutar

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Hola familias:

 Robert y Enara.jpg

Sintiendo la proximidad del fin de semana, nos vienen a la cabeza un montón de ideas y cosas por hacer. ¿Qué significa un alto en el trabajo cotidiano, en las exigencias de todos los días, en el cumplir con las obligaciones externas?

 

¿Sentimos de verdad que podemos detener el ritmo, nuestra propia máquina de hacer tareas para cumplir con las exigencias?

 

A veces, es tal el impulso que le damos continuidad en el sábado y domingo, con tareas hechas deprisa: las compras, llevar a los niños al cine, ir de paseo... una a una, como eslabones concatenados que en suma no son descanso, sino cambio de rutinas.

 

Os propongo un alto en el camino, un pararse de verdad. Permitamos que el tiempo pase sin exigirnos nada a cambio, ¿Cómo será un fin de semana sin hacer nada? ¿Lo probamos?... quizá descubramos el placer de disfrutar de nuestros deseos, en nuestro descanso verdadero y descubramos, al fin, algo diferente.

 

Si, finalmente, os decidís por el ocio original, os animo a compartir con nosotros vuestras vivencias en esos momentos de quietud.

 

 

Nela Haedo

Psicóloga clínica 

 

 

Desde la nueva semana que comienza

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En primer lugar gracias por los buenos deseos que recibimos. Nuestra intención es lograr un diálogo fluido que nos permita compartir vivencias en la tarea de la crianza, por ello esperamos vuestros comentarios y valoramos la confianza que en ellos nos trasmiten.

Cuando retomamos el hablar de nuestros niños, de inmediato aparece el registro de nosotros como padres o madres. Es casi imposible sentirlos, recordarlos, hablar de ellos, sin hacer referencia al vínculo que, desde lo más hondo, generan en nuestro interior, allí en lo más profundo y vital de nuestra existencia.

Quizá por eso, nos resulta a veces tan difícil saber cuál será la mejor opción para educarlos, para ponerles límites, para enseñarles lo bueno y lo malo, lo posible y lo prohibido. Es esta proximidad vincular que tanto nos aúna, la que a la vez nos desdibuja el discernimiento de cómo obrar cuando nuestros peques empiezan a imponerse, a querer dominar la situación, a elegir equivocadamente, ¿cómo hacer entonces para estar tan cerca de ellos sin caer en permisividades que acaban por dañarlos?

Los padres somos, ante todo, las primeras figuras encargadas de trasmitirles seguridad, papel que asumimos desde que nacen, respondiendo con total entrega desde el primer llanto.

Nuestras respuestas seguras a las primeras demandas le permitirán crecer con confianza, apoyándose en el adulto que los protege y contiene. Pero si esta seguridad titubea, o entrega la decisión final al niño, éste comienza a debilitarse, a sentir miedos, a recibir que el adulto no le responde como tal, y entonces ese primer sabor equivocado que le dejó el ganar el pulso, se le viene en contra. Ahora siente que no tiene límites, que el adulto próximo titubea, cede a su capricho, y a él no le queda otra salida más que manifestar con desbordes el desagrado que genera la falta de límites.

Nela Haedo

Psicóloga clínica 

 

Aprender a escuchar

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Queremos contaros que recibiremos todas vuestras propuestas y responderemos aquellas que sean de mayor representatividad.

 

Es fundamental que cuando hablemos de nuestros niños, podamos evocarlos como si al describirlos estuvieran allí frente a frente de nosotros,  podamos "verlos", imaginar sus gestos, sus posturas, sus cambios de humar, en suma, sentirlos tan próximos que podamos describirlos física y objetivamente sin olvidarnos nada.

 

A veces el principio de una escucha soluciona miles de problemas que surgieron como respuesta a la ausencia de una verdadera mirada. Gracias por la confianza que mostráis al compartir vuestros momentos más importantes. 

 

Nela Haedo

Psicóloga clínica