He vuelto, después de un largo y calido verano.
Ha sido uno de los mejores veranos que recuerdo, si nada especial solo buena compañía y buenos libros. Tranquilo y feliz.
Solo una cosa ha nublado ese idílico horizonte..el bar de mi pueblo. Solo tenemos uno, solo abre por el verano y este año cambiaba de dirección. No esperábamos mucho, vamos lo normal creo yo: cañas, tapas y amabilidad. Pues bien el resultado final fue:
- No cañas. "No son rentables" alega el dueño...es la primera vez que oigo cosa tal, debe ser por la crisis.
- - No patatas fritas, no agua mineral (salvo en raras excepciones).
- - No te daban el cambio, debíamos abonar la cantidad justa, sino el amable camarero procedía a invitar a todo el personal hasta que no tenia que devolverte nada. O te indicaba que debías consumir hasta agotar tu saldo. Debe ser una nueva táctica agresiva de ventas.
- - No carta, ni cantada ni con precio. "La carta soy yo" afirmaba saleroso el dueño.
Y de la amabilidad, mejor no hablar. Este bar era como mi segunda casa. Mi hija se despertaba miraba por la ventana y decía: "Mama, corre que ya abrieron el bar" (de lo que se puede deducir lo buena clienta que era). Pero este verano..lo he pisado lo menos posible, dado lo anterior y lo que me dejo en el tintero es fácil deducir que no era agradable estar allí.
Esto ha tenido una lectura positiva: Menos cañas, menos michelín y mas dinero en el bolsillo, al final tendré que agradecerle no solo el beneficio para mi dieta sino que su forma de llevar el negocio ha logrado que acepte con mejor humor el gasto de uniformes, libros y material escolar.
Supongo que cuando no tenga a nadie, el pueblo no tiene prácticamente habitantes por el invierno, le echara la culpa a la crisis.
En fin, esperemos un próximo verano y un nuevo cambio de dirección...y el fin de la crisis.
Hablando de bares, restaurantes, etc recomiendo la pelicula de la foto, para reirse y pasar un buen rato
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HELLO!
Canada
Rusia
Grecia
México
Hola de nuevo! me ha encantado el comentario de la niña sobre la apertura del bar, jaja.
lo de la nueva gestión del local es tremendo, no tiene nombre, aunque como tú bien dices, al final hasta le has sacado más de un beneficio al asunto.
besos!
Me encantó esa película. Creo que hacía mucho que no me reía tanto con una película española.