Aquí seguimos, capeando el temporal. Esperando que a la vuelta de la esquina el Ibex, el euribor y demás terminaciones que jamás entenderé empiecen a subir en vez de bajar y así por lo menos habrá mejor humor en la calle.
Antes, hace diez años, era impensable grabar un disco si no disponías o del dinero necesario para pagar un estudio o del respaldo de una discográfica para hacer frente el dineral que costaba grabarlos.
Los estudios de grabación, llevan ocho años en crisis. La que tenemos ahora la sufrimos todos, pero en la música, esta crisis no ha desaparecido en una década. Por ejemplo, la venta de los discos de ocho años a hoy, ha descendido un 64%. Son datos terribles para una industria ya de por sí maltrecha.
Pero el peor dato se lo llevan los estudios de grabación, ¿porque?. No se han dejado de grabar discos nuevos, ni la música se graba sola.
Antiguamente se grababa en cinta magnética. Un grabador de cinta magnética podía costar entre quince y treinta millones de las antiguas pesetas, por eso sólo se grababa en estudios profesionales. Luego se pasó a las grandes mesas de grabación, donde los precios podían superar los sesenta millones de pesetas en una buena Solid State Logic, mesa de mezclas que por los componentes con la que contaba, era la mejor.
Hoy en día, las nuevas tecnologías te permiten crear tu propio estudio de grabación por no más de 3.000 euros (lo mínimo para que suene medianamente aceptable). Es increíble el cambio que se ha producido en este aspecto. Por este motivo, cada vez son menos los grupos profesionales que usan el estudio de grabación. Hoy en dia, se usan para grabar baterías (usando las acústicas de la sala) y poco más.
Por eso, comprando un buen ordenador (que tenga velocidad RAM), una interface de audio (para introducir los instrumentos de audio, guitarras, bajos, etc..) un micrófono para cantar y un software de edición, mezcla y producción de sonido, y ya tienes tu estudio de grabación amateur pero que con una mínima inversión superior se puede convertir perféctamente en profesional.
Siempre habrá diferencias en el sonido, calidad, textura, etc.. entre el estudio profesional y el casero. Pero algo está claro, las nuevas tecnologías hacen accesible lo que hace unos años sería imposible.
Siempre podremos agarrarnos a que no sólo los materiales de grabación y acústica marcan la diferencia, sino que también, los profesionales dedicados al estudio de grabación aportan mucho más de lo que imaginamos, sobre todo sabiduría y experiencia.
Si estáis buscando que comprar o estáis un poco perdidos al respecto, os ayudaré encantado a elegir la mejor opción.
Un abrazo a todos







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