Hoy escribo con la desazón de algo mal hecho. Ayer alquilé la película sobre el asesinato de John Lennon. Relata la última semana del asesino Chapman. Desde que empieza la película hay un intento por parte del director Piddington de tratar la figura de Champan como un pobre perturbado. Es como un intento de justificar el crimen dando la visión de éste maldito don nadie, como un antihéroe existencialista que justifica el asesinato de Lennon a que un hombre que canta "Imagine no possesions" no pueda llevar el tren de vida de Lennon y las propiedades que asi mismo tenía.
De verdad que es estremecedor contemplar la preparación del asesinato. Como ronda las inmediaciones del edificio Dakota en New York, y como va preguntando a la gente que se encuentra por la calle si ven a menudo a John Lennon.
Un músico, un cantante, un escritor de historias asesinado a sangre fría por un psicópata envidioso, por no haber hecho nada bien en la vida, por verse en el agujero de la derrota personal. Y el vano intento del director de esta película al intentar aportar una visión a lo Kurt Cobain del asesino es no mediocre sino insultante.
¿Qué hay que explicar?, ¿Qué hay que justificar en la cabeza de este Chapman?
Finalmente llegó a Nueva York después de un intento fallido. La mañana del ocho de diciembre se compró un ejemplar del libro "El Guardián sobre el centeno" y lo firmó diciendo, "Ésta es mi declaración". se trasladó a las inmediaciones el edificio Dakota y esperó a que saliera Lennon. Hacia las cinco de la tarde John Lennon abandonó el edificio para dirigirse al estudio de grabación y Chapman le paró y le pidió que le firmara un ejemplar de "Double Fantasy". Lennon lo firmó y le puso la fecha, después se metió en su limusina y se dirigió al estudio. Chapman no abandonó el edificio y hacia las 10.50 p.m. volvieron del estudio. se bajaron del coche y se cruzaron con Chapman que esperó a que entraran en el portal. Al hacerlo, se dirigió a Lennon llamándole "Mr. Lennon" y al darse la vuelta le pegó cinco tiros uno de los cuales le perforó la aorta. Murió en el coche de policía veinte minutos después de los disparos, de camino al hospital.
Actualmente Chapman sigue cumpliendo condena en la prisión de Attica en Nueva York pero ya no volveremos a oir nada de Lennon, ni sus letras, ni su música ni nada.
¿Se merecen que hagan películas sobre su vida a tipejos de esta calaña?
No os la recomiendo, aún no se me ha quitado el mal cuerpo.







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