El anhelo de todo padre y madre es que sus hijos crezcan sanos , seguros... y sobre todo felices.
Si ocurre así en el mundo de los adultos, con más fuerza ocurre en el mundo de los niños, ya que éstos dependen mucho de los demás para construir el concepto de sí mismos (padres, profesores, familiares, amigos, hermanos....) y este hecho es positivo, pero a la vez entraña sus "riesgos".
La AE positiva se forja cuando el niño recibe más mensajes positivos que negativos de sus figuras afectivas cercanas y sus experiencias personales y vitales de éxito son superiores a las de "fracaso" o dificultad.
Entonces, ¿Qué aspectos en la educación de los padres contribuyen a crear una AE positiva? Los analizaremos con detalle:
El primer soporte es un sistema de normas estables y coherentes. No es discutible que los niños necesitan normas y límites y que éstas les dan seguridad ya que saben a qué atenerse y qué se espera de ellos; qué está bien y qué está mal y les permite situarse en un mundo cambiante y a veces "desconocido".
Los padres que suelen ser incoherentes en la aplicación de las normas, crean niños inseguros y con poca confianza en sí mismos que buscarán fuera del entorno familiar, figuras y valores de referencia.
El segundo soporte es El Estilo Educativo de los padres. Hay diversidad de estilos educativos (permisivo, restrictivo-autoritario, democrático, sobreprotección...). Todos ellos tienen ventajas e inconvenientes; no hay un ideal. Probablemente, en cada situación o problema hay un estilo más adecuado y esa sería la clave de acertar: combinar la autoridad paterna con normas claras y razonadas, fijas y constantes con la indulgencia y la negociación en otros momentos.
. La permisividad continua genera niños egoístas y poco cooperativos a los que les cuesta considerar las necesidades de los demás.
. Los padres excesivamente estrictos y poco afectivos generan niños rebeldes, frustrados y con agresividad hacia los demás.
. La sobreprotección genera niños tímidos, con una percepción amenazante del mundo y dependientes del adulto.
Para muchos padres tener un hijo se convierte en la oportunidad de hacer realidad sus sueños y nutrir su propia AE, y si los hijos no satisfacen las expectativas, éstos se sientes fracasados y decepcionados, transmitiendo a sus hijos mensajes negativos y una sobre-exigencia que crea en los niños sentimientos de inferioridad.
Establecer objetivos razonables y alcanzables tiende a crear en los niños una opinión favorable de sí mismos al darse un equilibrio entre deseos y logros. El mensaje para nuestros hijos será :" Creo en ti, puedes lograrlo, no temas al fracaso... ".
Esto supone
Los padres no siempre escuchan activamente a sus hijos porque atendemos exclusivamente al contenido del mensaje sin responder a
Un aspecto crucial de la AE es la confianza en que uno mismo puede superar y resolver las dificultades y problemas que surjan. Cuando un niño se siente capaz, puede afrontar nuevos retos y "aventuras" sin miedo al fracaso y sabe que sus padres, "pararán " el golpe con los brazos abiertos.







HELLO!
Canada
Rusia
Grecia
México
Escribir un comentario