Aunque hoy sea el Día del Orgullo Friki y hubiera sido más adecuado hablar de Mocito Feliz, me apetece comentar una noticia que leí hace unos días, la que contaba que la asociación Ecologistas en Acción entregará este viernes sus "Premios Sombra" de la publicidad, una iniciativa que por segundo año consecutivo "premia" a los anuncios "más sexistas, insolidarios y consumistas" del año para denunciar el papel de la publicidad como lobby ideológico. Entre los 28 candidatos, se encuentran campañas de anunciantes como Nestlé, Campofrío, Movistar, Peugeot, Endesa, Volkswagen, Telefónica,
La Caixa, El Corte Inglés, Tele 5, Carrefour, Mazda y la Comunidad de
Madrid, entre otros.Entre sus diez categorías destacan el premio "Tortilla de silicona" al anuncio que transmite los peores valores culinarios y alimenticios; el "Me lo llevo 2009", a los valores más consumistas; el "Lavadora verde" al spot que hace pasar a un producto como ecológico o saludable sin serlo;el "Florero", al que trate a las mujeres (y hombres) como idems, y el "Lavado solidario", al lavado de cara corporativo más hipócrita... Estos son algunos de los nominados:
¿Exageran? ¿El lenguaje publicitario debe tener más presente los valores criticados por estos premios o está libre de culpa por tener en su ADN la esencia del consumismo y el empleo de los estereotipos para comunicar mucho y rápido de un vistazo, sin hacer pensar demasiado al que lo ve? ¿Realmente un vegetariano se siente ofendido por la caricatura que de los suyos se hace en el anuncio de Campofrío? Supongo que en este tema, como en todos, nada es blanco ni negro, pero personalmente creo que no, que aunque los valores defendidos por estos premios están fuera de toda duda, el tratamiento que de ellos hacen éstas y otras campañas no es más nocivo que cualquier conversación de cafetería. La publicidad no es, ni más ni menos, que el reflejo más fiel de nuestra sociedad, un mensajero, no una cabeza de turco. Un mensajero potente como pocos, cierto, y un excelente altavoz para cualquier causa, aunque sea a costa de criticarla. Por eso, porque la ironía y la inteligencia son siempre mejores armas que la agresividad y la denuncia con la yugular hinchada, aplaudo la iniciativa y espero que anunciantes y consumidores toman nota del "recado", pero por favor, sin sacar las cosas de quicio.
Por cierto, Greenpeace ya fijó su atención en el anuncio de Endesa hace unos meses, llamando a las cosas por su nombre...







HELLO!
Canada
Rusia
Grecia
México
El anuncio de Campofrío de los vegetarianos es mi preferido. La cara del chaval saltándosele las lágrimas al probarlo no tiene precio
vale q lo de los jipis es una broma y q hay que tener sentido del humor, pero la publicidad deberia tener cuidadito con los estereotipos, no basta con decir afroamericano en lugar de negro y mostrar a señores fregando platos para ser políticamente correctos. y tampoco se trata de serlo, simplemente de ser justos con todo el mundo