Medianamente recuperado ya después de haber presenciado el parto del último engendro de JL Moreno, ese bodrio llamado "A ver si llego", ese refrito de tantas y tantas series "costumbristas y populares" a lo Sáenz de Heredia como "Farmacia de guardia", "¿Quién da la vez?" o "Lleno por favor", ese tostón que sólo consigue recordarnos a cada dos líneas de diálogo que la cosa está muy malita y que sólo los más zorros salvarán los muebles, ésa tontería que hace moderno al Arturo Fernández de "Como el perro y el gato" y que se queda en "Barrio Sésamo" aunque quiera ser "Aquí no hay quien viva"; después de recuperarme medianamente de sus efectos, decía, veo que Telecinco continúa renovando su parrilla ante el alarmante "crecimiento negativo" (que dirían los economistas eufemísticos) de su audiencia. Y lo veo al ver "La caja", un programa precedido de misterio, mucho misterio, y la estimulante noticia de que los gurús de Endemol han comprado los derechos del formato para media Europa antes incluso de su emisión en España. Sí, porque "La caja" es un invento 100% español, y aunque sólo sea por seguir los mandados del Mnistro de Industria, nunca está de más mirar con buenos ojos el producto nacional, aunque sea bruto.
Lo siento, morbosos. No seré yo el que dé un solo nombre propio. Sobre todo porque todos los tenemos en la cabeza... Pero de igual manera que hay canarios que han ido a Eurovisión o gallegos que han cantado a dúo con viudos de cantantes de rancheras y es mejor no mentarlos (y a los que el sambenito de "gafe" ha llegado a perjudicarlos seriamente), es un hecho que hay presentadores de televisión que dan mal fario a algún que otro programador. Al menos, eso se podría pensar de algunos hombres y algunas mujeres que, pese a ser excelentes profesionales de telegenia incuestionable, de tener tablas, facilidad de palabra y buena planta, cada vez (o buena parte de las veces) que se ponen al frente de un nuevo programa la cosa acaba siendo un desastre. 
Más de dos millones de almas han seguido in situ el acto de coronación de Barack Obama como 44º presidente de los EE.UU. El resto, los que no cabíamos allí, lo hemos visto o hemos sabido del evento por la tele -obviamente- y por internet, ese ingenio que tanto ha tenido que ver con el ascenso del político de Illinois. Y precisamente ahí, en la Red, CNN y Microsoft han unido esfuerzos (e intereses) para que el orbe entero viera de cerca este momento incuestionablemente histórico. A petición de las dos compañías, miles de los que acudieron a las puertas del Capitolio han mandado sus imágenes del instante exacto en que Backo juraba su nuevo cargo para, de esta forma, recrear una sorprendente panorámica en 3D del acto. El resultado, previa descarga de un programilla, puede visitarse en el sitio www.cnn.com/themoment.
Otra interesante versión del momento, la que se ha creado a partir de 220 imágenes tomadas desde la cabina de prensa del evento. Sencillamente, impresionante.
Y aunque aquí haya faltado tiempo para criticar a Vicente Vallés por su metedura de pata al despedir la retransmisión de TVE diciendo que "Hemos vivido una ceremonia que será recordada tanto, o más, que el asesinato de Kennedy o el de Franco" (¡pero hombre...!), y en espera de que el nuevo líder mundial cambie (o le dejen cambiar) el mundo, de momento, celebremos que Aretha Franklyn y sus lazos ya ocupan el sitio de honor que se merecen en la Historia.
La mayoría de los medios que informan sobre las glorias y miserias de la tele en España dieron cuenta ayer de una noticia recogida por la versión digital del diario El Mundo. La "percha" informativa estaba a huevo, la predicción del tiempo, ese despropósito que nos trae de cabeza a los españoles en los últimos días y que en un canal de TV en internet de Japón parecen tener resuelto gracias a la artrosis de una venerable anciana. Sí, al parecer, los achaques de Shino Mori, de 105 años, resultan infalibles a la hora de predecir si se avecina una borrasca o si van a bajar las temperaturas. Shino no sólo deja en pañales a Manuel Torreiglesias y sus charletas matinales, la moza viene a ser a Amakusa TV, lo que Jesús Vázquez a Telecinco, su estrella más popular y una auténtica todoterreno capaz de informar por igual del clima de Osaka que preparar en directo un sashimi de bacalao... Pero mejor que yo, y en reconocimiento al scoop de los compañeros de El Mundo, aquí les dejo la noticia original de Eduardo Fernández:Las noticias discurren a otro volumen en Amakusa TV, rebautizada por muchos japoneses como la 'cadena de las abuelas'. Basta 'sintonizarla' para entender el sobrenombre. Su reportera 'estrella' se desenvuelve con soltura frente a la cámara. Luce erguida la chaqueta rosa que identifica al canal y empuña el micrófono con firmeza. Pero tiene un handicap: las indicaciones de su operador de cámara y las respuestas de los entrevistados tienen que llegar a grito pelado. Es la única forma de que a su fichaje de ¡105 años! no se le escape ni un solo detalle de la actualidad. "Mi vista es tan fina que puedo enhebrar una aguja, pero no puedo decir lo mismo de mi oído", reconoce Shino Mori, la más vetusta de las ancianas de este singular canal informativo para internet, que hace gala de una plantilla entrada en años.
Del resto de sus venerables cualidades periodísticas está más que satisfecha, incluida su imagen ante los espectadores, más que alejada de los cánones comerciales. "Preferiría tener una nariz diferente, pero a mi edad la apariencia ya no es tan importante", subraya.
Por eso, no le ha importado protagonizar el último anuncio de la cadena, junto a otro rostro insigne -y arrugado- de Amakusa TV, Tsurie Kurokawa, de 91 años, una cría a su lado. Tocadas ambas por una peluca rosa chillón y rodeadas de naves espaciales, representan el ejemplo perfecto de cómo mirar al futuro con la experiencia como bandera.
Los seguidores de Shino Mori la han visto jugar al 'cricket' y revelar todos los secretos de preparación del pulpo, el plato más emblemático de Amakusa, archipiélago al sur del país. Sin embargo, todos la conocen como 'la abuela del tiempo'. Con las piernas como estaciones meteorológicas, vaticina borrascas en cada achaque, con un porcentaje de aciertos pasmosamente alto. Son dolencias pasajeras. Evidencia su salud de hierro que, además de elaborar reportajes un día a la semana, aprovecha sus libranzas para colaborar en la granja de su hijo, con 80 primaveras a sus espaldas.
Su familia, que abarca 10 nietos, 19 bisnietos y cuatro tataranietos, presume de que un profesor de la universidad de Keio, en Tokio, tomó muestras de su ADN para desentrañar el secreto de la longevidad. Shino Mori adelanta algún consejo: "Dejo de comer antes de llenarme, para no ponerme mala". Aunque tampoco se priva: "Me tomo una taza diaria de sake", confiesa la reportera, que también recomienda el vino.
La audiencia responde en un país como Japón, con 36.700 personas centenarias (30.000 de ellas mujeres). Y la televisión se ha demostrado terreno de los mayores. ¿Pero internet...? Un quinto de la tercera edad nipona (entre 70 y 80 años) tiene experiencia en la Red. La estrategia de Amakusa TV sólo tiene un riesgo: puede tener que buscar sustitutas en el momento menos pensado.
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