
No me gusta criticar por criticar (que diría la Gara), por eso ayer, aunque tenía argumentos, reprimí a mis dedos la idea de lanzarse al teclado para poner a parir a ese sucedaneo del tándem Izaguirre-Siñeriz que Telecinco ha colocado al frente de su sobremesa. Por eso he esperado al día de hoy para opinar sobre "Las gafas de Angelino" y su propuesta para ocupar el hueco que dejó el "Tomate", plantar cara a "Fama" y "Las tontas no tienen tetas" -o como se llame el enésimo culebrón de Antena 3- y para hacernos olvidar que existe "Sé lo que hicisteis...". Por eso hoy, después de ver su segunda entrega, me atrevo a opinar sin el cargo de conciencia que tendría suponiendo que lo de ayer fueron los nervios del primer día y que semejante patochada no era ningún programa de un canal local de provincias, sino la gran apuesta de Telecinco para la franja de la que hasta hace poco era líder incuestionable (en audímetros, en las encuestas siempre aparecerán los documentales de La 2) .
¿Acaso han pensado en Fuencarral que lo de "horario protegido para la infancia" significa salir en antena con muchachos imberbes haciendo lo mismo que harían sus mayores? ¿Acaso alguien no se ha dado cuenta de que tras "Las gafas de Angelino" no hay nada, ni siquiera un refrito del tomate, ni siquiera un zapping divertido? Angelino, su programa, sólo tiene el humor zafio de los tiempos en que Jesús Gil y Leticia Sabater campaban a sus anchas por aquella casa, ni informa, ni entretiene, ni divierte porque no tiene ni la más mínima gracia. Y si he esperado al segundo día para opinar es porque, después de verlo, sólo he encontrado un momento con chispa, cosa que no justifica un programa diario. ¿Qué momento? El del enunciado de este post, la única pregunta que ha consentido Belén Esteban que le hicieran a propósito de su cacareada boda después de negarse a confirmar si en su banquete habrá langostinos. Eso sí ha tenido gracia. Y más su respuesta: "Por supuesto, sí".
Lo más patético, el momento de circo romano que se montó al final del primer programa repartiendo billetes de 5 euros a golpe de cañón en el pueblo del chaval. Lo que es capaz de hacer la peña por 830 pesetas...


HELLO!
Canada
Rusia
Grecia
México
lamentable el programita, y es verdad, no tiene ni puta gracia ni tampoco informa de nada. poco le auguro