Ahora sí que aprieta el calor y las que estamos embarazadas y con una barriga ya considerable acusamos como nunca esta subida de temperaturas. La dieta, como casi siempre, influye muchísimo en nuestro estado de ánimo. Gracias a nuestra privilegiada posición en el mapa, tenemos un montón de alimentos sanos y naturales cada temporada que nos ayudan a llevar un vida de lo más saludable y ¡cómo no! a afrontar el calor de la mejor manera posible.
Mi vecina de blog, Gemma Salas, a la que os recomiendo 100% que visitéis en Vivir es un placer! es una experta en nutrición y a ella he acudido para hacer este post en el que intentaré daros unos consejos sobre los alimentos más saludables tanto para embarazadas como para el resto de los mortales:
Frutas: Manzana, pera amarilla y de San Juan, melón, sandía, melocotón, cerezas, ciruelas, kiwis, plátano, higos, son algunas de las frutas más representativas de la estación. Son refrescantes y fáciles de tomar. Lo mejor es tomarlas enteras, en zumos, en ensalada, batidos, cremas, etc... Ideales para desayunar, merendar o como postre. Aseguran un buen aporte de vitaminas y minerales (como por ejemplo vitamina A y C, ácido fólico, potasio, betacaroteno, magnesio, potasio, etc.). Ricas en agua, ayudan a evitar las posibles deshidrataciones producidas por el calor.
Verduras. Acelgas, berenjenas, calabacines, cebolla, judía verde, lechugas (en todas sus variedades), pepinos (súper refrescantes), pimientos, tomates y zanahoria son las verduras más representativas del mes de julio. Son alimentos con muy pocas calorías, y muy ricos en fibra, vitaminas (sobre todo los de hoja verde aportan mucho ácido fólico) y minerales. Al igual que las frutas, las verduras deben estar muy bien lavadas, pero no dejándolas mucho tiempo en remojo. Lo ideal es usar agua con vinagre (hay que ir con cuidado con las lejías y algunos limpiadores), aunque en algunas tiendas de dietética venden productos ecológicos adecuados para desinfectar verdura y fruta. Para eliminar el excedente de agua, nada mejor que una centrifugadora de verduras
Ensaladas: Es tiempo de comer muchas ensaladas, (con lechuga, tomate, zanahoria, arroz, pasta, fruta, atún, queso, deja correr tu imaginación!!!) pero es preferible abstenerse de comerlas en restaurantes a no ser que sea uno de mucha confianza. El aumento de las temperaturas hace que proliferen los microorganismos que pueden provocar infecciones e intoxicaciones.
Proteínas: Nunca deben olvidarse. Nunca. Pescado, carne, huevos y lácteos deben consumirse diariamente. El bebé necesita un aporte extra de proteína para crecer, "grandote y sano" Lo ideal es cocinarlos a la plancha, al vapor, o al horno.
Hidratos de carbono: Son los ladrillos del cuerpo. Arroz, pasta, pan y cereales a poder ser integrales tampoco y nunca deben faltar en la dieta (ni en verano).
Grasas: Son también necesarias e imprescindibles en la dieta diaria de la embarazada. Un chorrito de aceite de oliva virgen, (rico en ácido oleico), es la mejor elección para aliñar las verduras y las ensaladas en verano. También se puede tomar algún puñadito de frutos secos (nueces, avellanas, sésamo) para asegurar el aporte diario de ácidos grasos Omega 6 y Omega 9. Por el contrario deben evitarse las grasas saturadas tales como mantequillas, bollería, embutido, fritos, etc...
Lácteos: Además de proteínas contienen calcio y están presentes en muchos productos que consumimos diariamente. Si eres alérgica (como yo) a la proteína de la vaca o a la leche entera, opta por los descremados o desnatados
En verano es conveniente:
· Limitar y moderar el consumo de sal (se puede sustituir por especias)
· Beber mucho agua (ideal de dos a tres litros) Intenta llevar siempre contigo un botellín
· Siempre que puedas en los restaurantes pídete un zumo natural antes de empezar a comer, es una manera muy sana y refrescante de ingerir líquidos y darle al cuerpo un aporte extra de fibra y vitaminas
Para las que estáis ya en el último trimestre y para todas en general, es preferible comer cada dos o tres horas poca cantidad de manera que así el estómago no se resienta con grandes cantidades y provoque el temido ardor de estómago.
Ahora es momento de tomarse la vida con más calma. Aprovecha que es verano y que la gente ya ha iniciado su particular ralentí para vivir todo con más pausa...ya llegarán las prisas en septiembre.
Intenta dar largos paseos por la noche, a eso de las nueve y media, cuando ya no hace calor y todavía no es noche cerrada. No te estreses si no puedes ir deprisa, el simple movimiento de tus piernas al caminar ya es suficiente para hacer algo de ejercicio. Ah y ¿sabías que al caminar el útero se mueve y por tanto masajea al bebé? Lo leí el otro día y me pareció una estupenda manera de acunarlo.
Un beso muy grande para todas









HELLO!
Canada
Rusia
Grecia
México