Que afortunado soy. Siempre tengo premio en los concursos en los que no participo. Sin compromiso alguno he sido especialmente seleccionado para multitud de premios exclusivos.
Son muchas, y me refiero realmente a muchas, las veces que he encontrado en mi buzón de correo (ese que está en el portal de mi casa) avisos de premio. Han ido desde un triste reloj barato de mesilla de noche (ni si quiera era despertador, pero tenía radio) hasta 30.000 eurazos, pasando por reproductores de DVD, equipos de música, bicicletas de montaña y varios televisores. El último ha sido un viaje para cuatro personas que he tenido que rechazarlo porque sólo somos dos. Ironías de la vida.
Me fascina lo hábiles que llegan a ser imitando los avisos de empresas de mensajería. Parece ser que esto no llega a ser publicidad engañosa, aunque a más de uno haya engañado.
Por más que he sido tentado, hasta ahora no he acudido a recoger ninguno de esos regalos que me hacen sin compromiso alguno. Quizás porque en el último decía en una letra muy pequeña que había que tragarse una charla de cuatro horas. No dudo de que en cuatro horas estoy dispuesto a comprarme cualquier piso multipropiedad, pero ellos se cuidan muy bien y añaden la cláusula de que sólo puedo recoger el premio si "reúno las condiciones". No sé que condiciones debo reunir, probablemente se encargarán de que sean las que no cumplo.
Estoy feliz, seguro que dentro de poco me toca otra cosa.







HELLO!
Canada
Rusia
Grecia
México