
Muchos son los que al mirar su calendario se dan cuenta de que apenas cuentan con días libres en su apretada agenda. Pasan el año de
aeropuerto en aeropuerto y hotel en hotel sin pensar que entre una reunión de negocios en
Hong Kong o cerrar un acuerdo en
Berlín hay valiosas horas que disfrutar; sólo hay que saber cómo y dónde.
Trabajo y placer en Hong Kong
La ciudad de los excesos, los falsos mitos, las supersticiones y las prisas, Hong Kong, acoge entre los muros de sus lujosos hoteles a millones de ejecutivos (y turistas) en cualquier época del año. Hong Kong ha pasado de ser ciudad de compras, chollos y mercadillos a convertirse en uno de los centros financieros más importantes del mundo. Y gracias a este fenómeno ahora podemos conocer un nuevo Hong Kong de lujo irrestible pensado para tomarse un respiro en la (nueva) ciudad que nunca duerme.
Hoteles y restaurantes
Hotel Peninsula: construído en los dorados años 20, el "Grande Dame of the Far East" continúa estableciendo estándares por todo el mundo y combina al a perfección la hospitalidad
oriental y occidental en un ambiente de grandeza clásica y de elegancia contemporánea.
Su restaurante
Felix, diseñado por el excéntrico
Philippe Starck, es uno de los restaurantes más chic de la ciudad y además cuenta con unas vistas magníficas del puerto.
Una pista: después de comer, puedes tomar un té en
The Peninsula's, toda una institución social de
corte británico donde encontrarás hasta cola para entrar.
Negocios: el hotel cuenta con limusinas
Rolls Royce y servicio de traslado en helicóptero, que despegan desde el helipuerto situado en la azotea. Los huéspedes se podrán desplazar con este
lujoso servicio al aeropuerto de Hong Kong y por la ciudad.
Hotel Intercontinental: Más de quinientas habitaciones y una moderna y sobria estructura se dan vida en el distrito más refinado de Kowloon. El Intercontinental presume de tener las mejores vistas de la ciudad. Razones no le faltan.

Ubicado en el
manhattan chino, la
piscina privada y el
jacuzzi te dejarán como nuevo después de una dura reunión de trabajo o del shopping más excitante.
Entre sus
restaurantes destacan
Spoon y el exitoso
Nobu, del reconocido chef Nobu Matsushica; dos de los
mejores restaurantes de Hong Kong.
Pista: tras un periplo por medio mundo, Nobu por fin regresa a sus orígenes. En las mesas de sus restaurantes (Miami, NYC, Perú...) es posible encontrarse a
Madonna, David Beckham o a Robert de Niro, socio de su restaurante neoyorquino.
Trabajo y placer en Berlín
Considerada por muchos como la ciudad más heterodoxa, la capital alemana viene pisando fuerte y demostrando al mundo, tras años de marginación, que la opulencia y el exceso no van con ellos. Berlín esconde un as en la manga, el atrevimiento.
Hoteles y restaurantes
Hotel Arte Luise Kunsthotel: Una arriesgada
propuesta que no pudo tener mejor resultado.
50 artistas aceptaron la invitación de concebir los espacios de este hotel según su imaginación e ingenio. ¿El resultado?
50 habitaciones únicas. 50 obras de arte dentro de este
hotel-museo con vistas al
Reichstag y a la
Puerta de Brandenburgo, al otro lado del río Spree. Una fusión ideal entre pasado-presente y futuro. Ideal como hotel de negocios, dispone de una
galería, sede de
exposiciones, desfiles, eventos y reuniones de empresa.
Restaurante: si te apetece librarte de la
corbata (o bajarte de los taconazos) y salir a tomar algo en plan informal, mi recomendación es que te sientes en
Hackescher Hof. Este delicioso
restaurante-café es punto de encuentro entre la vida social, cultural y empresarial de Berlín.
Un plus: cuentan con
pastelería propia, una amplia oferta culinaria, una excelente carta de vinos y un ambiente
discreto y elegante.
Hotel Ackselhaus: el más
bohemio rincón de la ciudad más vanguardista se da cita en el hotel Ackselhaus, un concepto diferente de hotel pensando para el
relax del ejecutivo y el turista. Este hotel es uno de los secretos mejor guardados de la ciudad, un lugar donde sentirse como en tu propia casa.
Elige la que más te guste de entre sus confortables habitaciones o apartamentos, decorados en tonos ocre para lograr una perfecta armonía, y párate, entre reunión y reunión, a tomar un cóctel o una típica cerveza en su idílico jardín interior.
¿A que ahora apetece más tener que viajar por trabajo?
Hazte fan de mi blog en facebook