Resultado de etiquetas “america” de La Lluvia en Sevilla es una Maravilla



Pues sí, gentes y gentas de esta España camisa blanca de mi esperanza y rincones varios del mundo que me leéis, pues sí, como ya ha dicho él -y cuando digo él quiero decir Nico, Nico Abad (el mismo Nico que antes fue NicoWiki y que pudo haber sido NicoCuatro o NicoMelosétododeTV pero que desde que él lo confesase es Nicobikini)- el domingo estuvimos juntos.



Aterrizaje puntual en la Capi, Capi, Capital del Reino, desfile por el finger hablando con A, mi A, vuestra ya A sobre el vuelo, la llegada y el momento nervios que suponía llamar en breves instantes a ese mismo Nico, Nico Abad (el mismo Nico que antes fue NicoWiki y que pudo haber sido NicoCuatro o NicoMelosétododeTV pero que desde que él lo confesase es Nicobikini), pasar por delante de las cintas de los equipajes, hacer un fuf-fuf de relajación, un carraspeo aclarante de voz, buscar "Nico" en la agenda y darle a Llamar mientras intentas no pensar "¿y cuando conteste qué digo?"... varios tonos (distintos, como antiguos o extranjeros, distantes y metálicos) y, ¡zas!, un "Hello!" al otro lado y en el mío un "¡Hola!" (muy de revista del corazón que estuvimos los dos en nuestros saludos, sajón él y castellano yo, pero muy de la biblia de las revistas del corazón en definitiva) y tras mi ¡Hola! algo así como: "acabo de aterrizar, ahora cojo un taxi para el hotel... yo creo que a partir de las 4 o 4'15 ya estoy disponible así que cuando tú quieras" y algo así como un "vale, entonces te recojo en el hotel a las cuatro y media" y un "¿qué estabas en el Nuñez de Balboa?", un "no, no, en Príncipe de Vergara, NH Príncipe de Vergara", "ah!, vale, es que están muy cerca", un "bienvenido" y una risa final mía.

De allí al hotel, proceso de registro manual porque el sistema estaba caído, subida a la habitación de no fumadores, abrir la puerta y, ¡zas!, bocanada a tabaco reseso... llamada a recepción, breve espera y cambio a una nueva habitación sin humos, ducha rápida, mirada al espejo y vuelta a cagarme en la peluquera suplente o peluquera sustituta (y es que claro, eso es lo que tiene quedar con Nico -no, no, ya no pongo más lo de NicoWiki y demás posibles denominaciones- que tanto hablar él, vosotros y vosotras de sus cortes de pelo, de si ahora me lo corto así, ahora asá y ahora allí y ahora allá... pues claro, que al final el que aquí escribe -oséase moi- se siente presionado y presionado tela y allí que decide que no puede quedar con él sin un buen estilismo y arreglo capilar y allí que pide cita en su Salón Llongueras habitual, allí que le dan cita para el sábado, allí que el sábado aparece pero allí que, ¡zas!, la peluquera jefa pues como que no, ni está ni aparece y como no está ni aparece no puede hacerle estilismo ni arreglo capilar alguno pero como el que aquí escribe -oséase moi- estaba presionado y presionado tela pues allí que se dice un ¡ea! y decide que sí, que si P es buena para poner mechas, cortar puntas y definir capas a A, mi A, vuestra ya A pues como que a ver por qué no lo va a ser para reducir volumen e incluso dar un nuevo aire a sus cabellos -sus de él, oséase, los míos-, así que tras el lavacabezas y masaje capilar y cervical allí que uno acaba bajo sus manos y sus tijeras pero -craso error- entre que P está allí, tijeretazo va, tijeretazo viene, reduciendo volumen lateral pues allí que aparece otra peluquera subalterna con una duda fundamental -o una duda de base, por lo que más adelante se verá-: "yo a Marta le veo las mechas muy apagadas, muy igualadas a la base, pero es que se las puso la última vez, ¿qué hago?, ¿le oscurezco la base?" y allí que P la mira y le dice un NO, un NO que más que un simple no venía a ser todo un "tú desde luego eres lerda" y allí que tijeretazo va, tijeretazo viene que me mira y yo la miro como diciéndole un "cuidao con la gente y genta... oscurecer la base dice... pero si eso es el one, two, three de la peluquería y el color capilar..." mientras escucho y asiento al escuchar que "si lo que está mal es la mecha lo que hay que arreglar es la mecha porque si le oscureces la base Marta no se va a encontrar" y un "lo que hay que hacer es coger nuevas mechas, gorditas y desde arriba" -que es que eso lo sabe todo el mundo, que si una mecha no se ve, si una mecha está igualada la solución no está en la base, no, la solución está en la mecha lo mismito que el secreto está en la masa- pero allí que la peluquera subalterna parece haber hecho oídos sordos e insiste en la base y allí que P pierde la paciencia, allí que le suelta un "la base NO" con un no que más que dicho era vomitado y, con "la base NO", pegaba un tijeretazo lateral que me cercenaba la patilla izquierda mientras mi boca se abría de par en par y en mi cabeza retumbaba un "lo que hay que arreglar es la mecha, la mecha, la mecha, mecha, mechaaaa" sin capacidad de reacción alguna... y así me quedé yo el resto de la sesión: con las patillas amputadas, la boca abierta y calladito, muy calladito porque uno es así, así de educado, así de tonto y así de pensar diga lo que diga la patilla ya no tiene solución y con el ole que lleva ésta a ver si le digo algo y tras las patillas me sigue amputando partes del cuerpo... que oyes, las tijeras y las peluqueras las carga el diablo y una tijera al final impone e impone mucho) cagarme en la peluquera suplente o peluquera sustituta porque claro, una vez amputada una patilla vino la amputación de la otra y, amputadas ambas el sábado, pues si lo que hoy jueves tengo no es más que una promesa de patilla pues como que el domingo no era sino una pequeña manifestación de pelillos o folículos pilosos huérfanos de padre y madre. Pero estaba claro, eran las cuatro y media y había que bajar y allí que el que aquí escribe -oséase moi- recoloca su camisa blanca de pechara dura en sus jeans, comprueba la pulcritud de sus zapatos de cierre Monk Strap y comprobada ésta se enfunda en su blazer de napa mientras oprime en botón de Recepción en el ascensor (o elevator que dicen los sajones).

Apertura de puertas, salida a esa Recepción del botón, mirada en todas las direcciones y justo cuando allí que te planetas si esperar de pie, sentado o tomarte algo en el bar (que es que eso de tomarme algo mientras esperaba lo veía yo así como que muy de película, muy hasta de Richard Gere esperando a la Roberts en Pretty Woman) allí que suena el móvil, allí que lo cojo, allí que veo que es Nico (no, no tampoco ahora voy a poner eso de NicoWiki y demás nomenclaturas) allí que digo "diga?" y allí que él me dice que está delante del hotel, que ya me ve, allí que yo veo su coche (azul el coche, grande el coche, con las sillitas de los niños atrás el coche...) y allí que le digo que ya salgo, allí que se abren las puertas automáticas del hotel con cierto retraso (porque yo es que con las puertas automáticas pues como que no tengo muy buena relación o más bien ellas conmigo, vamos, que me deben ver tan poquita cosa o con tan poquita personalidad que oyes, allí que me ignoran hasta que el choque contra ellas es casi inevitable o hasta que allí que delante de ellas me tengo que parar y terminar agitando la mano frente a su sensor o célula lo mismito que Concha Velasco la agitaba cantando aquello de Hello Dolly) allí que se abren las puertas automáticas -intentaba decir yo- y allí que bajo las escaleras así como que con mucha decisión y mucho garbo porque además de que uno siempre ha sido como que muy vedette para ciertas cosas pues como que para algo se está papando Supermodelo 2006 y otra cosa puede que no, pero eso de bajar una escalera con la vista el frente y tal pues como que sí, eso sí.

Total, que allí que yo bajo, allí que Nico sale del coche con sus gafas de sol en la cabeza (sobre su perfecto estilismo capilar sin gota de sustancia fijadora y muchas menos notas grises de las que parecen verse por TV), relativo moreno, afeitado perfecto, ausencia de brillos en el rostro, camiseta verde cobalto, jeans claros con costuras y costurones que pretendían ser zurcidos sin serlo y, cómo no, zapatillas en los pies (unas Triple Jump de Adidas -casi me atrevería a decir- en el propio azul Adidas -aunque también podrían ser unas Adistar-) y dentro de ellas sus pies enfundados en unos blanquísimos calcetines deportivos tobilleros, y allí que salido del coche lo rodea por atrás y allí que me tiende la mano con un "por fin" en los labios, allí que yo no sé que hago (seguramente sonreir y tender igualmente la mano) y allí que acto seguido nos montamos en su coche al ritmo del Only when I sleep de The Corrs u otra canción semejante que sé que intenté retener en la memoria, más que por la canción en sí o el momento por la sorpresa que me llevé al escucharla pero se ve que no conseguí retenerla del todo. Allí que iniciamos la marcha, hablando del calor, del vuelo, de retrasos, de un aterrizaje pasado en Zaragoza porque nos quedábamos sin combustible y de un " entonces tú eres gallego... es que te lo estoy sacando por el acento... yo es que pensé que eras de Valencia, entonces de Valencia es Marivip, ¿no?" (que yo creo que fue más por romper el hielo que otra cosa porque a no ser que a mi me saliese "un canto a Galicia, hey, terra do meu pai" pues como que mucho acento no, no tengo y, además como que noroeste peninsular sólo hay uno, lo mismito que Town sólo hay una y en ella naranjos, lo que se dice naranjos pues pocos). Y de ahí, de Galicia y Valencia pasamos a un "te voy a llevar a un hotel así muy moderno que queda aquí cerca", y yo que le preguntó "¿cuál?" y él me dice "no sé, uno, Puerta América o Puerta de América creo que se llama" y yo que le digo un "ah! fenómeno, tenía muchas ganas de ir, incluso este verano quería haber ido pero entre el calor y que sacar a nuestros amigos de casa a veces es misión imposible pues como que me quedé con las ganas, pero lo he visto ahora, cuando venía en el taxi..." y todo ello mientras pienso un "este tío me conoce" y un "Nico, twelve points"... "sí, sí, si está ahí detrás, lo malo es llegar hasta él.. yo es que hasta hace poco tenía un coche con navegador y ahora no me se mover por la mitad de los sitios" y de ahí a dar vueltas, giros y más giros para al cabo de un rato casi poder cantar como la Jurado aquello de "Yo me encuentro cada tarde noche en este punto de partida.
Y cada tarde noche yo me vuelvo al mismo punto de partida."
porque vuelta va, vuelta viene pues como que allí que estábamos otra vez ante la misma esquina que iniciamos el recorrido y allí que me dice Nico un "bueno, estamos justo donde estábamos antes" y yo que le digo que sí, que ya me había dado cuenta y allí que intenta nuevos giros y al hilo de los nuevos giros dice una de las grandes frases de la tarde como "joder, las ciudades tenían que ser cudriculadas" a lo que yo le digo que la mía lo es, que la Town es así, como una tableta de chocolate, que precisamente la primera vez que fui a aquella Valencia de la que él pensaba que yo venía mi mente infantil se volvía loca al intentar comprender cómo era posible que una ciudad tuviese calles que fuesen más allá de simples paralelas y perpendiculares, más allá de la tableta de chocolate que yo conocía... y de Valencia pasamos a los pueblos de Castilla y de ahí a mi trabajo para la Company, a los negocios en Australia y a la casualidad de que un amigo suyo sea compañero de mi misma Company aunque uno en el Sur y otro en el Norte lo mismito que si de un Tú a Boston y yo a California se tratase.

Luego un semáforo en una especie de glorieta y un motorista que se nos pone al lado y al que yo le oigo musitar algo así como que "shscuatroshshshscuatro..." y allí que yo sin decir nada pienso: "hay que ver lo que es la fama... el tío éste ya lo ha reconocido y en el semáforo con casco y todo ahí que le está preguntando si es el de Cuatro" y ahí que yo miro de reojo a Nico y veo que él ni se inmuta y pienso otra vez: "hay que ver lo que es la fama... claro, ya debe de estar acostumbrado" y justo que en el momento que yo miro al motorista y estoy a punto de asentir así como que con la cabeza porque el pobre allí que seguía con su "shshshcuatroshshshcuatro" pues allí que Nico lo mira, le pregunta un "¿qué?" o un "¿si?" y el motorista le dice "que tienes los cuatro intermitentes puestos" a lo que Nico los desconecta y da las gracias (porque educado lo es un rato largo lo mismo que A racional lo es un rato largo) y me dice "los motoristas... están en todo" y yo como que asiento dándole gracias a Dios, a la Virgen Santísima y a Todos los Santos por el bochorno que me habían ahorrado al no haberme dejado asentir ni mucho menos decir un "sí, sí, es el de Cuatro" que es lo que a mi me pedía el cuerpo a cada "shshscuatrochshscuatro" del motorista.

Reanudar la marcha y, supongo que con el motorista aún en mente (y yo aún dando gracias a todo el plantel celestial por haberme dejado mudito), allí que Nico me dice "se ha caido Rossi" y yo que en ese momento no sé por qué ahí que repito mentalmente Valentino Rossi pero bajo la imagen del anticuario parisino ex de Carmen Martínez-Bordiú (de Carmecinta en definitiva) y Nico -que parece haberme leído el pensamiento y visto la imagen del anticuario parisino- allí que me dice "pasas del motociclismo, no?" y yo que le digo que sí, que yo no soy de deportes mayoritarios, que bueno, que lo de las motos y la F1 no es como el fútbol, que algo sé de oídas pero que no, que no lo sigo, que sé quien es Rossi (pese a que el anticuario seguía en mi cabeza) pero que me tira del aire... pero que bueno, que si tengo que ver algo de eso lo veo, que no es como el fútbol, que es que el fútbol me satura, que ni lo entiendo, ni lo comprendo ni mucho menos entiendo, compendo y tolero todo lo que mueve el fútbol y mientras digo todo eso intento no ofenderlo, no parecer más bicho raro y sigo agradeciendo al elenco celestial lo del motorista... y así es cómo él me cuenta que lleva 14 años en lo del fútbol, que empezó cubriendo los entrenamientos del Real Madrid, así es cómo bromeamos con eso la entrada de faxes y búsqueda de jurisprudencia y así es cómo sin saber muy bien cómo, ¡zas!, llegamos al Hotel y llegar y besar el santo porque había así como que bastantes plazas libres... salir del coche y cambio de conversación para pasar al los famosos BOBs, los nominados y de ahí a los pasados y futuros premios de 20minutos, entrar al hotel por una puerta a medio camino entre puerta de almacén y de la Entreprise de Star Trek y de ahí al diseño, lujo, tranquilidad y glamour de las "Lágrimas Negras", un café para él y un agua con gas para mi, corta espera en la barra hasta que nos preparan la mesa y de allí a la quinta mesa, solos, entrevistador y entrevistado, sofá, butaca y espejo.

Y ahí se hizo realidad aquello que le había dicho yo a Nico, Nico Abad (el mismo Nico que antes fue NicoWiki y que pudo haber sido NicoCuatro o NicoMelosétododeTV pero que desde que él lo confesase es Nicobikini) en abril con aquello de que "digo yo que la próxima entrevista si no es en la tele bien podría ser con un Frappuccino de por medio, no?" aunque en vez de Frappuccino allí había un agua y "un café que ya es una tónica" como dijo el propio Nico al recibir una llamada de su chica al ritmo del "ya ves, tú nunca me has querido ya lo sé" del Hey de Julio Iglesias que sencillamente me fascinó... preguntas de Nico y respuestas mías que se fueron desarrollando hasta más allá de las siete y que, si bien la entrevista ya había comenzado en el mismo momento de aquél "por fin" y aquél apretón de manos, pues como que en aquella quinta mesa, en aquella quinta lágrima negra tuvo su punto álgido con sus ir y venir de los blogs a ricguiónbajo, de él a Joao y Sidhe, de ahí a los tiempos de La Hora Wiki y mi amiga La MissIntelijente, Marivip, Gilda y de ella al quién es quién en la Internet con un "es que hay gente que escribe muy bien" y la gran frase -la mejor de la tarde- de "Gutenberg siempre defrauda... internet es distinto"; después vino el cómo empezó esta Lluvia a caer, el por qué de grelinno, nuestro embarazo again, posibles nombres, los de sus niños, mi trabajo again de again, amor y odio en Sevilla... y cienes y cienes de cosas y cienes y cienes de detalles que allí se dijeron y allí quedaron para continuar en el coche, camino de vuelta a mi hotel y hasta el mismo momento en que nos despedimos de nuevo justo delante con un "espero no haberte aburrido, que es que yo hablo mucho", dos apretones de manos y la invitación a volver a vernos siempre que podamos.

Toda una gran entrevista de la que yo sólo tuve conciencia y fui consciente cuando horas después trataba de ordenar lo vivido en la sauna del hotel y entre vapores y calores lo único que me venían a la cabeza eran sus preguntas y mis respuestas aderezadas con algunos datos íntimos que Nico, Nico Abad (el mismo Nico que antes fue NicoWiki y que pudo haber sido NicoCuatro o NicoMelosétododeTV pero que desde que él lo confesase es Nicobikini) voluntariamente decidió revelarme en una especie de quid pro quo sincero y tácito... y es que es lo que pasa cuando uno queda con un gran maestro, que termina siendo entrevistado sin serlo ni saberlo, lo mismo que cuando un gran ladrón te roba la cartera sin que tú lo notes y casi sientas ganas de darle las gracias por la elegancia empleada ,o cuando un mago adivina tu carta y saca monedas y más monedas de detrás de tu oreja... y es que esa tarde, Nico, se llevó una buena calderilla.

Plus, Plis, Plas... ¡el lunes más! (¿Recuerdas lo que comentamos de escribir el post en Word para evitar las pérdidas e incidentes??, pues dos tres veces, dos tres veces con el post casi terminado que el ordenador se me ha quedado colgado y vuelta a empezar... así que nunca máis, escritura previa en Word ¡ya!)

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