Hace un par de días, poniendo orden en unos papeles, encontré mi carnet de la Facultad de Derecho de la Universidad de Barcelona.
Yo tenía entonces 18 años recién cumplidos, y aparentaba bastante menos. Y me impresionó constatar cómo el paso del tiempo nos va cambiando, hasta hacer de nosotros otra persona. No solo físicamente sino, también, psicológicamente.
Cuando me encuentro con un conocido o amigo, al que he perdido de vista durante muchos años, antes de pensar en la alegría o sorpresa que me produce ese reencuentro, mi ojo detallista analiza automáticamente, y con milimetrada crudeza, los estragos que el paso del tiempo ha obrado en aquella persona. Sin pensar que mi interlocutor está, probablemente, haciendo lo mismo con mi fisionomía.
Lo más triste es cuando uno es ya irreconocible, y se ve obligado a refrescar la memoria del otro. Casualmente, el mismo día que encontré mi carnet de universitario, llegaron hasta mí unas imágenes de Hollywood, no retocadas con el photoshop.
Y estas crudas imágenes, han consolado mi lado tonto, en lo referente al inexorable paso del tiempo, pues se dice que "mal de muchos, consuelo de tontos".
Richard Gere.
Mickey Rourke.
Arnold Schwarznegger.
Brendan Fraser.
Clint Eastwood.
Val Kilmer.
Roger Moore.
Alec Baldwin.
Pierce Brosnan.
Russel Crowe.
Lo que me ha quedado muy claro, después de ver los estragos del tiempo en todos estos guapos y famosos actores, es que lo que envejece, mucho más que las arrugas, son los kilos de grasa.
Por lo que yo recomiendo un régimen de adelgazamiento muy simple y muy eficaz: Sentarse a comer delante del televisor, viéndo el telediario. Se le corta a uno totalmente el apetito.
SHAKESPEARE escribió: "Dios os ha dado una cara y vosotros os haceis otra".








HELLO!
Canada
Rusia
Grecia
México