Las Tablas de Daimiel, un Parque Nacional en vías de extinción
Como si de un lienzo de Ruysdael se tratara, el Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel se extiende ante el visitante sereno y reposado, cual anciano moribundo que agoniza y se resiste a decir su último adiós.
Ubicado en pleno corazón de la provincia de Ciudad Real, el humedal de Las Tablas de Daimiel fue declarado Parque Nacional en el año 1973 con el objetivo de preservar su magnífica flora y su variada fauna. Actualmente cuenta con una extensión cercana a las 2000 hectáreas, si bien esta reserva podría estar considerada como el último representante de un ecosistema conocido como tablas fluviales, debido al escaso terreno encharcado que posee.
Sin embargo, el hecho de que el humedal se encuentre en peligro de "catástrofe ecológica", no debe desalentar al viajero que tenga intención de conocer este espléndido paraje. Y es que el Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel aún ofrece importantes atractivos turísticos.
Uno de ellos lo encontramos en su centro de visitantes, donde el viajero dispondrá de información acerca de los valores culturales y naturales del entorno, así como de los distintos itinerarios que se pueden realizar. De entre estos itinerarios, el más recomendable es el que se conoce como "itinerario de
Otras formas no tan comunes, pero no por ello menos atractivas, de descubrir el Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel es por medio de visitas guiadas en vehículos todo-terreno. Si bien es cierto que el medio más ecológico y silencioso de recorrer las distintas sendas del humedal es montado en un segway, un aparato de dos ruedas que le confiere un toque tecnológico al espacio natural.
Por otro lado, el Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel cuenta con un riquísimo repertorio de avifauna. De hecho es ahora, en el mes de diciembre, cuando el turista tendrá la ocasión de ver llegar a las grullas desde los distintos puestos de observación con que cuenta el Parque Nacional. Asimismo, las mejores oportunidades para observar su variada fauna se dan al amanecer y al atardecer, momento en el que las aves acuáticas se muestran sin complejos ante el visitante.
Tampoco debe el viajero desaprovechar la ocasión de tomar alguna instantánea desde los múltiples miradores de madera que se adentran en el agua.
Después de conocer en Las Tablas de Daimiel, nadie se atrevería a decir que uno de los Parque Nacionales más pintorescos de España se encuentra en grave riesgo de desaparecer. Y es que la sobreexplotación de sus acuíferos, unido a la sequía que sufre la región, convierten esta bonita reserva natural en un paraje que podría quedar desértico en poco tiempo. A pesar de todo, no debe perder el viajero la ilusión de conocer este remanso de paz que, dicho sea de paso, ojala siga siendo Parque Nacional durante muchos más años.







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