Lo prometido es deuda, así que, por fin, tras probar en persona, en vivo y en directo, las dos máscaras vibratorias, me meto en faena a comentar que tal el experimento.
Comencemos con la máscara de Lancôme. Hace falta algo de maña para usarla, porque, a diferencia de la de Lauder, que vibra en cuanto se abre el tubo, ésta requiere apretar la tapa para que vibre, lo que que exige una colocación de la mano muy precisa. Se deposita el cepillo en la raíz y basta subirlo, poco a poco, para que la vibración (que es pequeña, que nadie piense que se va a sentir conectada a un martillo hidráulico cual si fuera calle de Madrid) deposite la máscara. Y la verdad es que lo hace, ¡vaya si lo hace! Realmente, alarga muchísimo las pestañas, mucho, y les da más volumen. De hecho, crea unas pestañas casi exageradas. En mi caso, que soy de pelo y piel muy claras, me pareció incluso hasta excesivo. Personalmente, voy a dejar esta máscara para la noche, cuando sí me apetezca el super - mega - pestañón. Pero, efectivamente, aumenta mucho el grosor y longitud de la pestaña, ¡no miente!
Eso sí: la fórmula de la máscara es bastante fluida, por lo que requiere un poquito más de tiempo de secado que otras máscaras. Y, por supuesto, nada de pestañear ni estornudar hasta entonces - se puede acabar con churretes hasta en el carnet de identidad.

Comencemos con la máscara de Lancôme. Hace falta algo de maña para usarla, porque, a diferencia de la de Lauder, que vibra en cuanto se abre el tubo, ésta requiere apretar la tapa para que vibre, lo que que exige una colocación de la mano muy precisa. Se deposita el cepillo en la raíz y basta subirlo, poco a poco, para que la vibración (que es pequeña, que nadie piense que se va a sentir conectada a un martillo hidráulico cual si fuera calle de Madrid) deposite la máscara. Y la verdad es que lo hace, ¡vaya si lo hace! Realmente, alarga muchísimo las pestañas, mucho, y les da más volumen. De hecho, crea unas pestañas casi exageradas. En mi caso, que soy de pelo y piel muy claras, me pareció incluso hasta excesivo. Personalmente, voy a dejar esta máscara para la noche, cuando sí me apetezca el super - mega - pestañón. Pero, efectivamente, aumenta mucho el grosor y longitud de la pestaña, ¡no miente!
Eso sí: la fórmula de la máscara es bastante fluida, por lo que requiere un poquito más de tiempo de secado que otras máscaras. Y, por supuesto, nada de pestañear ni estornudar hasta entonces - se puede acabar con churretes hasta en el carnet de identidad.







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