Dicen que es el síndrome del estudiante; que si una vez terminados tus estudios sueñas y sigues soñando a lo largo de tu vida que en algún momento te llaman para comunicarte que aún te falta alguna asignatua o examen por hacer para terminarlos quiere decir que padeces ese síndrome, el del estudiante, y que lo padecerás de por vida.
Yo lo tengo, tengo el síndrome del estudiante. Supongo que por eso, cada vez que hago una entrevista, no puedo evitar volver a los tiempos en los que estudiaba, a esos momentos previos al examen oral en los que no era más que un manojo de nervios, inseguridades y pensamiento repedido de "grelinno, pinchas. Hoy pinchas" que volvía a mí una y otra vez, año tras año, por mucho que luego -una vez en el despacho del profesor de turno o dentro del aula y una vez que la primera pregunta era formulada-
las cosas cambiasen y el nerviosismo diese paso a la verborrea (decir conocimiento en mi caso sería decir mucho) y el tiempo volase de tal forma que lo que para mí no habían sido más que cinco minutos al final se convertiese en casi una hora de discurso.
Pues con las entrevistas es igual, ese mismo "grelinno, pinchas. Hoy pinchas" que se repite una y otra vez en los momento previos mientras no puedo parar de mirar hacia el cuestionario que he preparado como si de la propia lista de la compra se tratara y en lugar de preguntas allí estuviese la leche, los tomates y el arroz que, de Calasparra o no, no deja de ser eso, arroz, y ya me dirás tú qué le interesará al entrevistado que tú le preguntes por el arroz, los tomates o la leche... cómo si nunca se lo hubiesen preguntado o no le llegase con su propia de lista de la compra que aún encima tiene que escuchar la tuya. Cuestiones todas ellas que se acrecientan cuando, como es el caso de hoy, uno mira hacia Diana Navarro, así, desde la distancia, y lo que ve es a toda una mujer que, con dos años menos que los que tiene el mismo que viste y calza y que ahora escribe todo esto, no solo tiene la voz que tiene sino que ha conseguido lo que ha conseguido mientras que uno (sí, ese mismo que viste y calza y que escribe todo esto), ¿qué tiene?... leche, tomates y arroz, eso tiene.
Sin embargo, como en los exámenes orales, siempre hay alguien al que decirle que tú pinchas mientras te lleva la contraria e incluso aún te brinda algún truquillo y casos, como éste, en el que uno empieza la entrevista, empieza las preguntas y su "leche, tomates y arroz" y parece que el ritmo del mundo cambia, que el tiempo más que volar desaparece y, al final, lo que uno está teniendo es una conversación, una charla con Diana Navarro o simplemente con Diana, casi como si de una puesta al día con una vieja amiga se tratara y te das cuenta que lejos de profesora que vaya a juzgarte ella es una persona cercana que más allá de artista, potente voz y diva como lo fue la Callas, es pura sensibilidad, inteligencia, pies sobre la tierra, agradecimiento y risas, muchas risas, tantas como las que tuve la suerte de compartir con ella...
Para el gran público Diana Navarro nace en 2005 con "No te olvides de mí" (un título que era casi una petición o ruego), precisamente en esos años te escuché decir que en esto, en la canción, no había que tener prisa, que habías tardado 4 años en crear ese "No te olvides de mí" buscando de alguna forma la perfección o una perfección que se ajustase ti y que al final la espera tenía recompensa. ¿Cuánto tiempo se tarda en forjar un estilo?, ¿es algo que ya nace con uno o, como en el caso de ese "No te olvides de mí", una cuestión de tiempo y paciencia?.
Evidentemente nacemos con las ganas y con el don de poder cantar y transmitir a la gente, pero luego todo se va trabajando a lo largo del tiempo, con mucha constancia y con ganas de aprender de todo el mundo. En cuanto al estilo, en mi caso por ejemplo, yo lo que tenía eran muchas ganas, mucha potencia descontrolada y gracias a encontrarme en mi camino a mi productor, Manuel Illán, pues todo fue un poco canalizándose. Es verdad que no se puede decir: a lo mejor 4 años, que en mi caso fue todo lo que tardamos en realizar "No te olvides de mí", pero sí es verdad que el proceso es lento, que toda la vida la pasaremos aprendiendo y sí es verdad que cada vez tengo más definido mi estilo y personalidad.
Yo creo que va todo un poco en la evolución personal de cada uno, en la madurez que se va adquiriendo a lo largo de los años, aunque hay gente que a lo mejor nunca llega a madurar y también está bien, ¿no?, pero en mi caso por ejemplo me ha ayudado mucho porque esa evolución, el sacrificio, el que nadie me haya regalado nada, me ha hecho valorar y saber que tengo que seguir aprendiendo de todo el mundo constantemente.
¿Y antes de esos 4 años de preparación de "No te olvides de mí", antes del 2001 que hay?. ¿Podemos ver en Diana Navarro a otra niña que fue de concurso en concurso, de feria en feria, por todo un peregrinaje hasta llegar a al 2005?.
Yo llevo cantando desde los 9 años... bueno, llevo cantando desde que tengo uso de razón, porque ha sido algo innato en mí y al ver a mi padre, que siempre cantaba muy bien, pues en todos los eventos familiares nuestra manera de divertirnos era cantando, entonces siempre lo hice.
A los 9 años ingresé en un grupo de folclore malagueño que era un grupo que cantaba las canciones típicas lugareñas y desde ahí, hasta los 16 que empecé a dedicarme profesionalmente, pues mi guía fueron los concursos: concursos regionales, locales, nacionales, canción española, de flamenco, de saeta... tuve la suerte de ganar 29 premios, de los cuales 19 fueron primeros premios, y eso me facilitaba un nombre a nivel local y que me contratasen pues lo típico, el boca a boca: "pues hay una niña que ha ganado un concurso en esta peña... vamos a contratarla", entonces me contrataban en las fiestas de la cruces de mayo, en las fiestas de los barrios... así fue como inicié un poco mi camino y en todos lo concursos que veía en todos me presentaba y cuando había alguno de televisión también iba e intentaba probar suerte.
Mi peregrinaje fue extenso, muy duro, pero muy bonito, no lo cambio por nada porque me ha hecho estar donde quería.
¿Y quizás ayude un poco a saborear luego el éxito que se obtiene, no?
Sí, se reconoce, se disfruta más y se valora, porque ahora yo me dedico a cantar; antes tenía que dedicarme a muchas cosas, por ejemplo llevaba un cuadro flamenco para no ir con la música grabada porque, claro, no podía llevar orquesta. Entonces tenía que estar pendiente de que la gente viniese a los ensayos, hablar con el manager para que me pagase, siempre regateando... hacía función, digamos así, de producción, de management, de asistente y todo lo hacía yo y entonces ahora tengo un equipo de trabaoj que me mima y me cuida y me dedico a cantar y eso ya es un privilegio.
Has citado a tu padre, esa tradición familiar de cante en las reuniones... ¿el papel de la familia en todo este proceso y peregrinaje dirías que es casi esencial?
Para mí lo ha sido y lo es. Al principio, por ejemplo, mi padre no quería que cantase. Mi padre es una persona muy clásica, arraigada a sus tradiciones marítimas -es pescaor- y el no me relacionaba con cante. Yo soy la menor de 5 hermanos y él pensaba: "esta niña se me va a echar a perder ... esto con el folclore y la farándula no va a salir bien"... pero vio que era mi vida, que yo llevaba una carrera muy digna, desde el respeto y ofreciendo siempre mi trabajo y entonces siempre me apoyaron. Mis hermanos cada vez que cobraban una paguilla extra pues me daban dinero para que me comprase algún playback para poder seguir cantando... y ellos lo están viviendo de una manera muy bonita porque disfrutan de ver mi recompensa, por todos los años que he luchado.
Para mí la familia es muy importante no sólo en el trabajo sino porque son mi raíz, son mi sangre y para mí es importante verlos bien y agradecerles el cariño y el apoyo que siempre me han dado.
Es un éxito compartido, ¿no?.
Siempre, es evidente, pero desde mi familia hasta ahora que estoy hablando contigo, grelinno, tú eres parte de este éxito, porque te has interesado en hacerme esta entrevista. Yo creo mucho en las energías positivas, en compartir constantemente porque si no compartes y no disfrutas de tu éxito con los demás, y si eres agraciado económicamente y no le das a los que no tienen tanto... no tiene sentido la vida.
Hay un película que se llama Cadena de Favores, que a mí me impactó mucho, ¿la has visto ? -sí, sí, la he visto- y fíjate tú qué cosa tan bonita que el niño proponía que si yo le hago un favor a alguien a esa persona lo único que le pido a cambio es que le haga un favor a tres personas... si todos fuéramos con esa buena fe, sin ningún tipo de egoísmo yo pienso que la vida nos iría mejor, esa generosidad es muy importante. Yo creo que todos formamos un equipo de trabajo y en el mundo se crea una sinergia muy bonita cuando la gente está apostando por la generosidad y el amor.
Dos años después llega "24 Rosas" y, aunque distinto -más orquestado y quizás más crecida ahí- sigue la Diana de "No te olvides de mí", de aquel "Sola"... ¿qué ocurre en esos dos años que separan estos dos trabajos?, además del primer éxito, los conciertos, las entrevistas, la promoción, etc... ¿hay tiempo para el miedo, para pensar un "¿y ahora qué?" o un "y si realmente sí se olvidan de mí"... o al final la locura y ritmo precisamente del éxito hacen que uno ni tan siquiera pueda pensar eso?.
No, siempre hay incertidumbre y muchísimo respecto, lo que pasa que intento no tenerle miedo a nada porque el miedo te paraliza y te condiciona tu vida. Entonces, por supuesto que teníamos muchísima incertidumbre y muchísimo respeto nos daba el pensar que después del éxito de "Sola" qué iba a ocurrir; de hecho "24 Rosas" es un disco que ha salido en pleno proceso de caída de discográficas, de venta de discos y es un disco que se está redescubriendo constantemente y fue una prolongación de nuestra evolución personal y artística. Sí que es verdad que era más cuidado, más correcto en el proceso... no sé, fue eso, la evolución natural que se tiene cuando se va aprendiendo y yo es un trabajo del que estoy muy orgullosa. Fue algo muy espiritual, muy personal, algunos lo llevaron a su terreno por que les interesó el terreno religioso y ni muchísimo menos es un disco religioso, es un disco como todos los que nosotros vamos a pretender hacer siempre, que es para gente con alma que quiere sentir, enamorarse, y vivir independientemente de la religión en la que creas.
Nuestra música es para todo el mundo y así lo hicimos y la verdad es que me parece bonito recordarlo ahora que me estás diciendo primer disco, segundo disco... me parece fuerte ver todo lo que hemos hecho.
Yo personalmente, aunque no podría quedarme sólo con un disco tuyo en particular, este 24 Rosas, por motivos que comentaremos, para mí es muy especial. El primero quizás lo escuchaba más que como un disco como una gran canción, porque aunque esté divido en cortes para mí era como una gran canción que no terminaba hasta que llegaba el último de los cortes ...
¡Qué bonito esto que dices!, qué bonito, esto nunca me lo habían dicho, qué bonito, gracias.
Pues de verdad, es completamente sincero, es algo que me pasa muy pocas veces y con pocos artistas, y cuando me pasa me gusta muchísimo y quizás el "No te olvides de mí" es eso pero el "24 Rosas" es una parte de mi vida que ahora si quieres comentamos un poco, pero antes y ya que muchas veces cuando se habla de componer o de cantar se escucha decir "es una necesidad", que uno canta o compone como necesidad vital ya sea propia o por la necesidad de compartirlo con el ajeno... ¿para quién canta y compone Diana Navarro?.
Yo compongo, canto y vivo para mi público y para la gratificación que me produce componer y cantar. Para mí era necesario ofrecer lo mejor que yo podía dar de mi música y creo que componiendo llega más directamente a la otra persona porque le estás enseñando tu verdad más directa, es lo que tú sientes y con este equipo de trabajo tan grande y tan bonito que tenemos donde luego Luis Gómez Escolar traduce mis sentimientos y les da forma de letra, pues salen cosas verdaderamente bellas. Para mí es necesario la composición y necesario cantarle a la gente que me escucha.
Hablando de esa labor de composición, del trabajo de dar a luz un disco... ¿cuando uno lo crea se imagina esa música concreta, su creación, sonando en un lugar o momento determinado o son cosas que no se piensan?. Te lo digo porque para mí (supongo que para casi todos) la vida es un poco una película que necesita o tiene su propia banda sonora y en la mía (y por eso antes te lo avanzaba) ese "24 Rosas" es por un lado Australia, concretamente Melbourne y un viaje en coche por el desierto australiano hasta el Uluru (roca sagrada de los aborígenes), y por otro lado la nana para mi hija que fue esa Niña Tadea.
¡Qué bonito! -risas-... ¿qué edad tiene tu niña? -dos años y medio ahora- ¡qué bonito!. Yo esa nana la hice pensando en la niña que me gustaría tener y me gustaría que se llamase Tadea, como mi madre, y por eso era lo de Mi Niña Tadea -risas- ¡qué bonito!.
No me parece extraño que lo asocies a Australia o cualquier otro sitio siempre y cuando sea como dices, un viaje que te traer unos recuerdos bonitos. Entonces, si lo trasladamos a la película Australia que es un pedazo de historia de amor y nosotros escribimos por y para el amor pues no sé, me parece muy bonito.
En muchas de tus canciones, por no decir en todas, se respira el amor y sobre todo el desamor, el dolor que queda cuando uno se da cuenta de que se ha entregado para nada, que lo ha dado todo y al final se ha quedado solo... y yo, muchas veces, si para escribir esas cosas, para cantarlas, para que a uno se le erice el vello y se le pellizque el alma al escucharlas, para que casi se conviertan en himno o en partes de esa banda sonora de cada vida (como antes decíamos) esas cosas, ese amor y desamor ha de nacer de dentro, de la propia experiencia, del propio sufrimiento... en definitiva, ¿para cantar, para cantar así y cantar estas cosas hay que amar y sufrir por amor?.
Creo que tengo un gran ventaja y es que tengo mucha empatía, entonces todas las historias que me cuentan las vivo como si fuesen mías. Por supuesto que he vivido desamor y mucho amor y aunque haya vivido el desamor y aunque en el momento me haya dolido mucho y haya sufrido mucho nunca he pensando que haya sido para nada, porque muriendo y aprendiendo en esta vida al final todo te aporta algo. He vivido muchas cosas pero supongo que como todo el mundo , pero sí es verdad que la empatía que tengo con la gente me hace hacer las historias mías y por eso las vivo y la pienso así.
Y en este mismo sentido, hablando ya de "Camino Verde", de tu último trabajo... ¿la copla es sufrimiento?, ¿sería amor, desamor, odio, envidia, venganza y casi siempre y como por encima un sentimiento religioso que la sobrevuela o la copla es otra cosa, simple vida igual de válida hace 100 años que ahora?
Es un poco todo lo que has dicho, tanto una versión como la otra. Lo del halo religioso era por una época en la que la copla se hizo, que también tenía ese halo franquista injustamente pero bueno, es que se hizo en un momento de la vida de la gente que no tenían libertad para transmitir, para expresarse, era un dictadura y quien hablaba corría el peligro de morir... mira Miguel de Molina que fue exiliado porque un alto cargo se enamoró de él, lo llegaron a maltratar y todo.
Pero la copla va más allá, la copla son historias de un pasado, con un lenguaje exquisito que ya hoy en día no se usa. Alguna gente piensa que es antiguo pero yo pienso que es pura poesía, que no se pueden contar las cosas con tanto gusto. De hecho lo que nosotros queríamos con este "Camino Verde" era ofrecer la copla a la gente joven que no la conociese, con esos sonidos electrónicos y más poperos, y que pareciera algo curioso para investigar y pensar "a ver esto de dónde viene", porque al fin y al cabo es cultura de nuestro país y como tal no debe de perderse.
Como dices, ese "Camino Verde" es un repaso a la copla y un poco ya me has dicho que la copla necesitaba esa revisión, esa demostración de que sigue viva pero ¿Diana Navarro también estaba necesitada de copla?.
Sííííí, -risas- es que yo vengo de ahí, de cantar siempre en los concursos que te comentaba antes, la copla, el flamenco... ha condicionado mi estilo y siempre lo llevaré, aunque fusionado y solapado con otros sonidos, pero sí, necesitaba hacer la copla.
Digamos que "Camino Verde" es el proyecto de mi vida porque es lo que siempre soñé, lo que pasa que muchísimo mejor porque le hemos podido dar un nuevo concepto musical que eso en la época que yo soñaba no lo abarcaba porque no entraba dentro de mi cabeza, pero ahora que he ido evolucionando he visto que era una manera m uy bonita de hacerlo. Para mí era una necesidad vital cantar copla, la verdad.
Precisamente, no hace mucho tiempo, hablando de copla con unos amigos, algunos coincidían que la mejor o más grande era "Madrina", para Diana Navarro, ¿cual sería esa mejor copla?.
¡Uysss... eso sí que es difícil!, es que es como decir qué dedo te cortas que no te duela, o como decir una obra de Picasso solamente o de Matisse... Es que es muy difícil, son todas, cada copla tiene su momento. Hay coplas grandiosas, como el Romance de la Otra, cómo cuenta ella ese dolor, "yo soy la otra la otra y a nada tengo derecho, porque no llevo un anillo con una fecha por dentro" o "te he de querer mientras viva compañero, mientras viva, hasta después que me muera"... tanta temática maravillosa que yo no podría quedarme con una, yo me quedaría con todas. La verdad que Rafael de León es uno de mis escritores favoritos, Valverde también era impresionante...
Pero bueno, "Madrina" me parece sorprendente porque "Madrina" es una historia muy bonita, que habla de esa persona que le da dinero a ese torero para poder seguir adelante y que se enamora... que bueno, hay muchas versiones, dicen que era un amor homosexual y que era un hombre, madrina, y no una mujer... son un poco leyendas urbanas igual que lo de "amante de abril y mayo", exactamente igual, porque claro, antes y ahora los apoderados eran y son hombres. Por eso la copla tiene tanto por investigar y por saber, sobre todo de los que lo han vivido en primera persona, que quedan pocos, pero algunos te cuentan historias que alucinas y dices pero cómo puede ser, porque claro en una época que estaba prohibido hablar co mo para ser homosexual.
Había que buscarse como otro lenguaje para hacerlo, un poco como lo hacía el cuplé aunque sin esa vertiente pícara o frívola, ¿no?
Claro, aunque en el cuplé daba gusto, porque había una libertad. La copla, que era un derivado del cuplé musicalmente hablando, sufrió la censura, que lo de "apoyá en el quicio de la mancebía" se tuvo que cambiar por "apoyada en el quicio de tu casa un día..." -risas-.
Desde un punto de vista más estético, en el primer álbum aparecías envuelta en un mantón de Manila, en el segundo, en ese "Mira lo que te has perdío", el abanico se convierte en protagonista, ahora en "Camino Verde" adornan tu vestuario bordados y rosas propias de esos mismos mantones. ¿Mantón, abanico, peineta, bata de cola, ondas al agua... puro cliché, simple atrezzo o al final son una parte más de la canción?, ¿qué significan para Diana Navarro?.
Yo concibo la estética coplera como se creó. La copla se puede cantar de cualquier manera y es muy respetable pero a mí particularmente me gusta mucho defender las tradiciones y si es una cosa que es nuestra por qué no defenderla. Si la tuvieran los japoneses te digo yo que hacían un merchandising impresionante, es como el jamón, que se lo están llevando para allá.
Yo creo que es necesario, al fin y al cabo es como una obra de arte; ahora concretamente en Navidad va a salir un recopilatorio de todos mis discos con unas fotos que emulan a las obras de Julio Romero de Torres y es nuestro, ese sello es nuestro, esa estética, los mantones... por eso para mí es necesario llevarlo y, aunque seguiré evolucionado, creo que estéticamente y musicalmente nunca he de perder eso. Pero sí, es verdad que con "Camino Verde" hemos utilizado la estética clásica, clásica total, porque venía bien para enseñar a la gente de dónde venía esa estética coplera.
Personalmete me gusta lo que estás diciendo porque muchas veces me da rabia que tengamos como muy clasificado todo y no tengamos una visión de conjunto de lo que es el país. Que la copla es del sur, que el flamenco es del sur... que siempre nos partamos la cara por decir que España es más que paella, toros y flamenco... y sí, vale, es más, pero también es eso así que aprovechemos lo que también es, no nos avergoncemos.
¡Claro!, pero hay muchos prejuicios, a mí hay muchas cadenas de radio que no me ponen porque "¡uy! eso es copla", "eso es flamenco", "eso es antiguo"... y eso no puede ser así, ¡que es música nuestra, por Dios!, si esto lo tuviesen los japoneses... me repito pero... ¡si están aprendiendo a cantar por soleás los japoneses que hay alguno que canta que lo escuchas y dices, Dios mío, es impresionante!.
Yo no lo entiendo y ya hay gente que gracias a Dios se va abriendo, pero les cuesta; es lo que te decía, yo me he sentido condicinada en algunos sitios o emisoras que no me ponen, que es respetable pero bueno...
Pero no deja de ser arte, ¿no? y en la vertiente que sea hay que defenderlo porque por ejemplo, las corridas de toros, sin entrar en el maltrato animal, yo lo miro y veo arte, desde el vestuario, movimientos, la liturgia de la corrida...
Es precioso, lo que es verdad es que da mucha penita el animal, pero la estética taurina es una maravilla, de hecho la han utilizado los pintores, escritores para inspirar sus textos... esas luces, esa grandeza del animal frente al hombre... pero de verdad que luego a mí me da mucha penita.
Y ya para terminar, ¿qué significa Internet para ti? porque muchas veces se escuchan las voces de los cantantes, compositores o músicos en contra de Internet, de las descargas, del acceso tan fácil e ilimitado a la música pero... ¿podríamos decir que en realidad es más un arma de doble filo, de una poderosa herramienta de promoción que simplemente puede tener unos efectos secundarios poco deseados (la piratería) o internet y sus medios son una seria enfermedad para las artes?.
Internet es una ventana maravillosa pero como bien dices un arma de doble filo, no sólo para la música sino para cosas muchísimo más graves como la pronografía infantil y todos los delitos que se realizan mediante Internet. Pero bueno, como promoción o para la cultura, fantástico; después, lo otro, tienen que controlarlo porque es terrible lo que puede pasar por ahí. Y lo de la música al fin y al cabo a mí me perjudica y me parece muy triste pero es que hay otras cosas muchñismo peores y si no lo pueden controlar pues imagínate, como para controlar la música.
Es un tema muy, muy delicado que tendrían que mirarlo muy, muy bien y por supuesto si un artista lleva 3 años preparando su disco, hay muchísma gente, muchas familias que comen de ahí... yo creo que la honradez y conciencia de las perso nas deberían llevarlas a comprar ese disco si realmente le gusta ese artista. Lo mismo que por el otro lado, los artistas deben esforzarse en hacer mejores canciones para no hacer un disco con dos temas buenos y el resto relleno... porque la gente también se ha quemado mucho con eso y ha llevado a la gente a no comprar los discos... que bueno, también se venden las canciones sueltas... ¡uff, aquí tenemos para hablar largo! -risas-.
Ya que hablas de esa venta de canciones sueltas, herramientas como iTunes, Spotify... ¿han frenado algo la piratería?.
Yo cro que la gente sigue piratenado pero también la gente que verdaderamente le gusta el artisa lo compra y aunque no le guste el artista si descubre algo que le gusta yo creo que despues lo compra. Eso está bien de Internet, en ese sentido es como una ventana que sirve para tener un adelanto de lo que va a ser pero luego, gracias a Dios, luego sí hay gente que compra.
Como en todo se va evolucionando y la música se tendrá que reciclar, reinventar... lo que está claro es que no va a terminar nunca porque la música es parte del ser humano desde que se creó. Es algo inherente.
Y ahora sí, ya para terminar, y aunque me maten por preguntártelo y decírtelo... ¿sigues mandando besitos en tu contestador automático?.
Jajajaja... pues ya no -risas- espérate, cuéntame eso, qué es.
Es una tontería, el caso es que unos compañeros que te entrevistaron hace unos años en Andalucía descubrieron que en tu contestador salías tú y luego mandabas besitos y tras la entrevista cada vez que tenían un día un poco raro o triste, como de bajón, te llamaban simplemente para que saltase el contestador -risas- y escuchar esos besitos que les levantaban el ánimo.
¡Jajajajaja!... es posible, pero como cambio mucho de número de telefono tengo que cambiar el mensaje -risas-, ahora estaba pensando en poner uno como por tanguillos. -risas- Pues nada, como tú ya tienes mi teléfono un día me llamas y ya escuchas el mensaje -risas-.
Yo lo tengo, tengo el síndrome del estudiante. Supongo que por eso, cada vez que hago una entrevista, no puedo evitar volver a los tiempos en los que estudiaba, a esos momentos previos al examen oral en los que no era más que un manojo de nervios, inseguridades y pensamiento repedido de "grelinno, pinchas. Hoy pinchas" que volvía a mí una y otra vez, año tras año, por mucho que luego -una vez en el despacho del profesor de turno o dentro del aula y una vez que la primera pregunta era formulada-
las cosas cambiasen y el nerviosismo diese paso a la verborrea (decir conocimiento en mi caso sería decir mucho) y el tiempo volase de tal forma que lo que para mí no habían sido más que cinco minutos al final se convertiese en casi una hora de discurso.Pues con las entrevistas es igual, ese mismo "grelinno, pinchas. Hoy pinchas" que se repite una y otra vez en los momento previos mientras no puedo parar de mirar hacia el cuestionario que he preparado como si de la propia lista de la compra se tratara y en lugar de preguntas allí estuviese la leche, los tomates y el arroz que, de Calasparra o no, no deja de ser eso, arroz, y ya me dirás tú qué le interesará al entrevistado que tú le preguntes por el arroz, los tomates o la leche... cómo si nunca se lo hubiesen preguntado o no le llegase con su propia de lista de la compra que aún encima tiene que escuchar la tuya. Cuestiones todas ellas que se acrecientan cuando, como es el caso de hoy, uno mira hacia Diana Navarro, así, desde la distancia, y lo que ve es a toda una mujer que, con dos años menos que los que tiene el mismo que viste y calza y que ahora escribe todo esto, no solo tiene la voz que tiene sino que ha conseguido lo que ha conseguido mientras que uno (sí, ese mismo que viste y calza y que escribe todo esto), ¿qué tiene?... leche, tomates y arroz, eso tiene.
Sin embargo, como en los exámenes orales, siempre hay alguien al que decirle que tú pinchas mientras te lleva la contraria e incluso aún te brinda algún truquillo y casos, como éste, en el que uno empieza la entrevista, empieza las preguntas y su "leche, tomates y arroz" y parece que el ritmo del mundo cambia, que el tiempo más que volar desaparece y, al final, lo que uno está teniendo es una conversación, una charla con Diana Navarro o simplemente con Diana, casi como si de una puesta al día con una vieja amiga se tratara y te das cuenta que lejos de profesora que vaya a juzgarte ella es una persona cercana que más allá de artista, potente voz y diva como lo fue la Callas, es pura sensibilidad, inteligencia, pies sobre la tierra, agradecimiento y risas, muchas risas, tantas como las que tuve la suerte de compartir con ella...
Para el gran público Diana Navarro nace en 2005 con "No te olvides de mí" (un título que era casi una petición o ruego), precisamente en esos años te escuché decir que en esto, en la canción, no había que tener prisa, que habías tardado 4 años en crear ese "No te olvides de mí" buscando de alguna forma la perfección o una perfección que se ajustase ti y que al final la espera tenía recompensa. ¿Cuánto tiempo se tarda en forjar un estilo?, ¿es algo que ya nace con uno o, como en el caso de ese "No te olvides de mí", una cuestión de tiempo y paciencia?.
Evidentemente nacemos con las ganas y con el don de poder cantar y transmitir a la gente, pero luego todo se va trabajando a lo largo del tiempo, con mucha constancia y con ganas de aprender de todo el mundo. En cuanto al estilo, en mi caso por ejemplo, yo lo que tenía eran muchas ganas, mucha potencia descontrolada y gracias a encontrarme en mi camino a mi productor, Manuel Illán, pues todo fue un poco canalizándose. Es verdad que no se puede decir: a lo mejor 4 años, que en mi caso fue todo lo que tardamos en realizar "No te olvides de mí", pero sí es verdad que el proceso es lento, que toda la vida la pasaremos aprendiendo y sí es verdad que cada vez tengo más definido mi estilo y personalidad.
Yo creo que va todo un poco en la evolución personal de cada uno, en la madurez que se va adquiriendo a lo largo de los años, aunque hay gente que a lo mejor nunca llega a madurar y también está bien, ¿no?, pero en mi caso por ejemplo me ha ayudado mucho porque esa evolución, el sacrificio, el que nadie me haya regalado nada, me ha hecho valorar y saber que tengo que seguir aprendiendo de todo el mundo constantemente.
¿Y antes de esos 4 años de preparación de "No te olvides de mí", antes del 2001 que hay?. ¿Podemos ver en Diana Navarro a otra niña que fue de concurso en concurso, de feria en feria, por todo un peregrinaje hasta llegar a al 2005?.
Yo llevo cantando desde los 9 años... bueno, llevo cantando desde que tengo uso de razón, porque ha sido algo innato en mí y al ver a mi padre, que siempre cantaba muy bien, pues en todos los eventos familiares nuestra manera de divertirnos era cantando, entonces siempre lo hice.
A los 9 años ingresé en un grupo de folclore malagueño que era un grupo que cantaba las canciones típicas lugareñas y desde ahí, hasta los 16 que empecé a dedicarme profesionalmente, pues mi guía fueron los concursos: concursos regionales, locales, nacionales, canción española, de flamenco, de saeta... tuve la suerte de ganar 29 premios, de los cuales 19 fueron primeros premios, y eso me facilitaba un nombre a nivel local y que me contratasen pues lo típico, el boca a boca: "pues hay una niña que ha ganado un concurso en esta peña... vamos a contratarla", entonces me contrataban en las fiestas de la cruces de mayo, en las fiestas de los barrios... así fue como inicié un poco mi camino y en todos lo concursos que veía en todos me presentaba y cuando había alguno de televisión también iba e intentaba probar suerte.
Mi peregrinaje fue extenso, muy duro, pero muy bonito, no lo cambio por nada porque me ha hecho estar donde quería.
¿Y quizás ayude un poco a saborear luego el éxito que se obtiene, no?
Sí, se reconoce, se disfruta más y se valora, porque ahora yo me dedico a cantar; antes tenía que dedicarme a muchas cosas, por ejemplo llevaba un cuadro flamenco para no ir con la música grabada porque, claro, no podía llevar orquesta. Entonces tenía que estar pendiente de que la gente viniese a los ensayos, hablar con el manager para que me pagase, siempre regateando... hacía función, digamos así, de producción, de management, de asistente y todo lo hacía yo y entonces ahora tengo un equipo de trabaoj que me mima y me cuida y me dedico a cantar y eso ya es un privilegio.
Has citado a tu padre, esa tradición familiar de cante en las reuniones... ¿el papel de la familia en todo este proceso y peregrinaje dirías que es casi esencial?
Para mí lo ha sido y lo es. Al principio, por ejemplo, mi padre no quería que cantase. Mi padre es una persona muy clásica, arraigada a sus tradiciones marítimas -es pescaor- y el no me relacionaba con cante. Yo soy la menor de 5 hermanos y él pensaba: "esta niña se me va a echar a perder ... esto con el folclore y la farándula no va a salir bien"... pero vio que era mi vida, que yo llevaba una carrera muy digna, desde el respeto y ofreciendo siempre mi trabajo y entonces siempre me apoyaron. Mis hermanos cada vez que cobraban una paguilla extra pues me daban dinero para que me comprase algún playback para poder seguir cantando... y ellos lo están viviendo de una manera muy bonita porque disfrutan de ver mi recompensa, por todos los años que he luchado.
Para mí la familia es muy importante no sólo en el trabajo sino porque son mi raíz, son mi sangre y para mí es importante verlos bien y agradecerles el cariño y el apoyo que siempre me han dado.
Es un éxito compartido, ¿no?.
Siempre, es evidente, pero desde mi familia hasta ahora que estoy hablando contigo, grelinno, tú eres parte de este éxito, porque te has interesado en hacerme esta entrevista. Yo creo mucho en las energías positivas, en compartir constantemente porque si no compartes y no disfrutas de tu éxito con los demás, y si eres agraciado económicamente y no le das a los que no tienen tanto... no tiene sentido la vida.
Hay un película que se llama Cadena de Favores, que a mí me impactó mucho, ¿la has visto ? -sí, sí, la he visto- y fíjate tú qué cosa tan bonita que el niño proponía que si yo le hago un favor a alguien a esa persona lo único que le pido a cambio es que le haga un favor a tres personas... si todos fuéramos con esa buena fe, sin ningún tipo de egoísmo yo pienso que la vida nos iría mejor, esa generosidad es muy importante. Yo creo que todos formamos un equipo de trabajo y en el mundo se crea una sinergia muy bonita cuando la gente está apostando por la generosidad y el amor.
Dos años después llega "24 Rosas" y, aunque distinto -más orquestado y quizás más crecida ahí- sigue la Diana de "No te olvides de mí", de aquel "Sola"... ¿qué ocurre en esos dos años que separan estos dos trabajos?, además del primer éxito, los conciertos, las entrevistas, la promoción, etc... ¿hay tiempo para el miedo, para pensar un "¿y ahora qué?" o un "y si realmente sí se olvidan de mí"... o al final la locura y ritmo precisamente del éxito hacen que uno ni tan siquiera pueda pensar eso?.
No, siempre hay incertidumbre y muchísimo respecto, lo que pasa que intento no tenerle miedo a nada porque el miedo te paraliza y te condiciona tu vida. Entonces, por supuesto que teníamos muchísima incertidumbre y muchísimo respeto nos daba el pensar que después del éxito de "Sola" qué iba a ocurrir; de hecho "24 Rosas" es un disco que ha salido en pleno proceso de caída de discográficas, de venta de discos y es un disco que se está redescubriendo constantemente y fue una prolongación de nuestra evolución personal y artística. Sí que es verdad que era más cuidado, más correcto en el proceso... no sé, fue eso, la evolución natural que se tiene cuando se va aprendiendo y yo es un trabajo del que estoy muy orgullosa. Fue algo muy espiritual, muy personal, algunos lo llevaron a su terreno por que les interesó el terreno religioso y ni muchísimo menos es un disco religioso, es un disco como todos los que nosotros vamos a pretender hacer siempre, que es para gente con alma que quiere sentir, enamorarse, y vivir independientemente de la religión en la que creas.
Nuestra música es para todo el mundo y así lo hicimos y la verdad es que me parece bonito recordarlo ahora que me estás diciendo primer disco, segundo disco... me parece fuerte ver todo lo que hemos hecho.
Yo personalmente, aunque no podría quedarme sólo con un disco tuyo en particular, este 24 Rosas, por motivos que comentaremos, para mí es muy especial. El primero quizás lo escuchaba más que como un disco como una gran canción, porque aunque esté divido en cortes para mí era como una gran canción que no terminaba hasta que llegaba el último de los cortes ...
¡Qué bonito esto que dices!, qué bonito, esto nunca me lo habían dicho, qué bonito, gracias.
Pues de verdad, es completamente sincero, es algo que me pasa muy pocas veces y con pocos artistas, y cuando me pasa me gusta muchísimo y quizás el "No te olvides de mí" es eso pero el "24 Rosas" es una parte de mi vida que ahora si quieres comentamos un poco, pero antes y ya que muchas veces cuando se habla de componer o de cantar se escucha decir "es una necesidad", que uno canta o compone como necesidad vital ya sea propia o por la necesidad de compartirlo con el ajeno... ¿para quién canta y compone Diana Navarro?.
Yo compongo, canto y vivo para mi público y para la gratificación que me produce componer y cantar. Para mí era necesario ofrecer lo mejor que yo podía dar de mi música y creo que componiendo llega más directamente a la otra persona porque le estás enseñando tu verdad más directa, es lo que tú sientes y con este equipo de trabajo tan grande y tan bonito que tenemos donde luego Luis Gómez Escolar traduce mis sentimientos y les da forma de letra, pues salen cosas verdaderamente bellas. Para mí es necesario la composición y necesario cantarle a la gente que me escucha.
Hablando de esa labor de composición, del trabajo de dar a luz un disco... ¿cuando uno lo crea se imagina esa música concreta, su creación, sonando en un lugar o momento determinado o son cosas que no se piensan?. Te lo digo porque para mí (supongo que para casi todos) la vida es un poco una película que necesita o tiene su propia banda sonora y en la mía (y por eso antes te lo avanzaba) ese "24 Rosas" es por un lado Australia, concretamente Melbourne y un viaje en coche por el desierto australiano hasta el Uluru (roca sagrada de los aborígenes), y por otro lado la nana para mi hija que fue esa Niña Tadea.
¡Qué bonito! -risas-... ¿qué edad tiene tu niña? -dos años y medio ahora- ¡qué bonito!. Yo esa nana la hice pensando en la niña que me gustaría tener y me gustaría que se llamase Tadea, como mi madre, y por eso era lo de Mi Niña Tadea -risas- ¡qué bonito!.
No me parece extraño que lo asocies a Australia o cualquier otro sitio siempre y cuando sea como dices, un viaje que te traer unos recuerdos bonitos. Entonces, si lo trasladamos a la película Australia que es un pedazo de historia de amor y nosotros escribimos por y para el amor pues no sé, me parece muy bonito.
En muchas de tus canciones, por no decir en todas, se respira el amor y sobre todo el desamor, el dolor que queda cuando uno se da cuenta de que se ha entregado para nada, que lo ha dado todo y al final se ha quedado solo... y yo, muchas veces, si para escribir esas cosas, para cantarlas, para que a uno se le erice el vello y se le pellizque el alma al escucharlas, para que casi se conviertan en himno o en partes de esa banda sonora de cada vida (como antes decíamos) esas cosas, ese amor y desamor ha de nacer de dentro, de la propia experiencia, del propio sufrimiento... en definitiva, ¿para cantar, para cantar así y cantar estas cosas hay que amar y sufrir por amor?.
Creo que tengo un gran ventaja y es que tengo mucha empatía, entonces todas las historias que me cuentan las vivo como si fuesen mías. Por supuesto que he vivido desamor y mucho amor y aunque haya vivido el desamor y aunque en el momento me haya dolido mucho y haya sufrido mucho nunca he pensando que haya sido para nada, porque muriendo y aprendiendo en esta vida al final todo te aporta algo. He vivido muchas cosas pero supongo que como todo el mundo , pero sí es verdad que la empatía que tengo con la gente me hace hacer las historias mías y por eso las vivo y la pienso así.
Y en este mismo sentido, hablando ya de "Camino Verde", de tu último trabajo... ¿la copla es sufrimiento?, ¿sería amor, desamor, odio, envidia, venganza y casi siempre y como por encima un sentimiento religioso que la sobrevuela o la copla es otra cosa, simple vida igual de válida hace 100 años que ahora?
Es un poco todo lo que has dicho, tanto una versión como la otra. Lo del halo religioso era por una época en la que la copla se hizo, que también tenía ese halo franquista injustamente pero bueno, es que se hizo en un momento de la vida de la gente que no tenían libertad para transmitir, para expresarse, era un dictadura y quien hablaba corría el peligro de morir... mira Miguel de Molina que fue exiliado porque un alto cargo se enamoró de él, lo llegaron a maltratar y todo.
Pero la copla va más allá, la copla son historias de un pasado, con un lenguaje exquisito que ya hoy en día no se usa. Alguna gente piensa que es antiguo pero yo pienso que es pura poesía, que no se pueden contar las cosas con tanto gusto. De hecho lo que nosotros queríamos con este "Camino Verde" era ofrecer la copla a la gente joven que no la conociese, con esos sonidos electrónicos y más poperos, y que pareciera algo curioso para investigar y pensar "a ver esto de dónde viene", porque al fin y al cabo es cultura de nuestro país y como tal no debe de perderse.
Como dices, ese "Camino Verde" es un repaso a la copla y un poco ya me has dicho que la copla necesitaba esa revisión, esa demostración de que sigue viva pero ¿Diana Navarro también estaba necesitada de copla?.
Sííííí, -risas- es que yo vengo de ahí, de cantar siempre en los concursos que te comentaba antes, la copla, el flamenco... ha condicionado mi estilo y siempre lo llevaré, aunque fusionado y solapado con otros sonidos, pero sí, necesitaba hacer la copla.
Digamos que "Camino Verde" es el proyecto de mi vida porque es lo que siempre soñé, lo que pasa que muchísimo mejor porque le hemos podido dar un nuevo concepto musical que eso en la época que yo soñaba no lo abarcaba porque no entraba dentro de mi cabeza, pero ahora que he ido evolucionando he visto que era una manera m uy bonita de hacerlo. Para mí era una necesidad vital cantar copla, la verdad.
Precisamente, no hace mucho tiempo, hablando de copla con unos amigos, algunos coincidían que la mejor o más grande era "Madrina", para Diana Navarro, ¿cual sería esa mejor copla?.
¡Uysss... eso sí que es difícil!, es que es como decir qué dedo te cortas que no te duela, o como decir una obra de Picasso solamente o de Matisse... Es que es muy difícil, son todas, cada copla tiene su momento. Hay coplas grandiosas, como el Romance de la Otra, cómo cuenta ella ese dolor, "yo soy la otra la otra y a nada tengo derecho, porque no llevo un anillo con una fecha por dentro" o "te he de querer mientras viva compañero, mientras viva, hasta después que me muera"... tanta temática maravillosa que yo no podría quedarme con una, yo me quedaría con todas. La verdad que Rafael de León es uno de mis escritores favoritos, Valverde también era impresionante...
Pero bueno, "Madrina" me parece sorprendente porque "Madrina" es una historia muy bonita, que habla de esa persona que le da dinero a ese torero para poder seguir adelante y que se enamora... que bueno, hay muchas versiones, dicen que era un amor homosexual y que era un hombre, madrina, y no una mujer... son un poco leyendas urbanas igual que lo de "amante de abril y mayo", exactamente igual, porque claro, antes y ahora los apoderados eran y son hombres. Por eso la copla tiene tanto por investigar y por saber, sobre todo de los que lo han vivido en primera persona, que quedan pocos, pero algunos te cuentan historias que alucinas y dices pero cómo puede ser, porque claro en una época que estaba prohibido hablar co mo para ser homosexual.
Había que buscarse como otro lenguaje para hacerlo, un poco como lo hacía el cuplé aunque sin esa vertiente pícara o frívola, ¿no?
Claro, aunque en el cuplé daba gusto, porque había una libertad. La copla, que era un derivado del cuplé musicalmente hablando, sufrió la censura, que lo de "apoyá en el quicio de la mancebía" se tuvo que cambiar por "apoyada en el quicio de tu casa un día..." -risas-.
Desde un punto de vista más estético, en el primer álbum aparecías envuelta en un mantón de Manila, en el segundo, en ese "Mira lo que te has perdío", el abanico se convierte en protagonista, ahora en "Camino Verde" adornan tu vestuario bordados y rosas propias de esos mismos mantones. ¿Mantón, abanico, peineta, bata de cola, ondas al agua... puro cliché, simple atrezzo o al final son una parte más de la canción?, ¿qué significan para Diana Navarro?.
Yo concibo la estética coplera como se creó. La copla se puede cantar de cualquier manera y es muy respetable pero a mí particularmente me gusta mucho defender las tradiciones y si es una cosa que es nuestra por qué no defenderla. Si la tuvieran los japoneses te digo yo que hacían un merchandising impresionante, es como el jamón, que se lo están llevando para allá.
Yo creo que es necesario, al fin y al cabo es como una obra de arte; ahora concretamente en Navidad va a salir un recopilatorio de todos mis discos con unas fotos que emulan a las obras de Julio Romero de Torres y es nuestro, ese sello es nuestro, esa estética, los mantones... por eso para mí es necesario llevarlo y, aunque seguiré evolucionado, creo que estéticamente y musicalmente nunca he de perder eso. Pero sí, es verdad que con "Camino Verde" hemos utilizado la estética clásica, clásica total, porque venía bien para enseñar a la gente de dónde venía esa estética coplera.
Personalmete me gusta lo que estás diciendo porque muchas veces me da rabia que tengamos como muy clasificado todo y no tengamos una visión de conjunto de lo que es el país. Que la copla es del sur, que el flamenco es del sur... que siempre nos partamos la cara por decir que España es más que paella, toros y flamenco... y sí, vale, es más, pero también es eso así que aprovechemos lo que también es, no nos avergoncemos.
¡Claro!, pero hay muchos prejuicios, a mí hay muchas cadenas de radio que no me ponen porque "¡uy! eso es copla", "eso es flamenco", "eso es antiguo"... y eso no puede ser así, ¡que es música nuestra, por Dios!, si esto lo tuviesen los japoneses... me repito pero... ¡si están aprendiendo a cantar por soleás los japoneses que hay alguno que canta que lo escuchas y dices, Dios mío, es impresionante!.
Yo no lo entiendo y ya hay gente que gracias a Dios se va abriendo, pero les cuesta; es lo que te decía, yo me he sentido condicinada en algunos sitios o emisoras que no me ponen, que es respetable pero bueno...
Pero no deja de ser arte, ¿no? y en la vertiente que sea hay que defenderlo porque por ejemplo, las corridas de toros, sin entrar en el maltrato animal, yo lo miro y veo arte, desde el vestuario, movimientos, la liturgia de la corrida...
Es precioso, lo que es verdad es que da mucha penita el animal, pero la estética taurina es una maravilla, de hecho la han utilizado los pintores, escritores para inspirar sus textos... esas luces, esa grandeza del animal frente al hombre... pero de verdad que luego a mí me da mucha penita.
Y ya para terminar, ¿qué significa Internet para ti? porque muchas veces se escuchan las voces de los cantantes, compositores o músicos en contra de Internet, de las descargas, del acceso tan fácil e ilimitado a la música pero... ¿podríamos decir que en realidad es más un arma de doble filo, de una poderosa herramienta de promoción que simplemente puede tener unos efectos secundarios poco deseados (la piratería) o internet y sus medios son una seria enfermedad para las artes?.
Internet es una ventana maravillosa pero como bien dices un arma de doble filo, no sólo para la música sino para cosas muchísimo más graves como la pronografía infantil y todos los delitos que se realizan mediante Internet. Pero bueno, como promoción o para la cultura, fantástico; después, lo otro, tienen que controlarlo porque es terrible lo que puede pasar por ahí. Y lo de la música al fin y al cabo a mí me perjudica y me parece muy triste pero es que hay otras cosas muchñismo peores y si no lo pueden controlar pues imagínate, como para controlar la música.
Es un tema muy, muy delicado que tendrían que mirarlo muy, muy bien y por supuesto si un artista lleva 3 años preparando su disco, hay muchísma gente, muchas familias que comen de ahí... yo creo que la honradez y conciencia de las perso nas deberían llevarlas a comprar ese disco si realmente le gusta ese artista. Lo mismo que por el otro lado, los artistas deben esforzarse en hacer mejores canciones para no hacer un disco con dos temas buenos y el resto relleno... porque la gente también se ha quemado mucho con eso y ha llevado a la gente a no comprar los discos... que bueno, también se venden las canciones sueltas... ¡uff, aquí tenemos para hablar largo! -risas-.
Ya que hablas de esa venta de canciones sueltas, herramientas como iTunes, Spotify... ¿han frenado algo la piratería?.
Yo cro que la gente sigue piratenado pero también la gente que verdaderamente le gusta el artisa lo compra y aunque no le guste el artista si descubre algo que le gusta yo creo que despues lo compra. Eso está bien de Internet, en ese sentido es como una ventana que sirve para tener un adelanto de lo que va a ser pero luego, gracias a Dios, luego sí hay gente que compra.
Como en todo se va evolucionando y la música se tendrá que reciclar, reinventar... lo que está claro es que no va a terminar nunca porque la música es parte del ser humano desde que se creó. Es algo inherente.
Y ahora sí, ya para terminar, y aunque me maten por preguntártelo y decírtelo... ¿sigues mandando besitos en tu contestador automático?.
Jajajaja... pues ya no -risas- espérate, cuéntame eso, qué es.
Es una tontería, el caso es que unos compañeros que te entrevistaron hace unos años en Andalucía descubrieron que en tu contestador salías tú y luego mandabas besitos y tras la entrevista cada vez que tenían un día un poco raro o triste, como de bajón, te llamaban simplemente para que saltase el contestador -risas- y escuchar esos besitos que les levantaban el ánimo.
¡Jajajajaja!... es posible, pero como cambio mucho de número de telefono tengo que cambiar el mensaje -risas-, ahora estaba pensando en poner uno como por tanguillos. -risas- Pues nada, como tú ya tienes mi teléfono un día me llamas y ya escuchas el mensaje -risas-.
Dicen que es el síndrome del estudiante y yo lo tengo, pero también tengo la suerte de haber podido entrevistar a Diana Navarro, de haber compartido con ella casi una hora de mi vida (de esa vida de leche, tomates y arroz) y, sobre todo, tengo la suerte de, tan sólo dentro de unas horas, poder disfrutar de su voz, sus canciones, de su copla, saeta y lírica asistiendo a uno de sus conciertos, uno de esos que la llevan de aquí para allá formando su propio Camino Verde, un camino de amor y desamor que a mí me pellizca el alma y me revuelve el corazón. 






No sé por qué me resistía a conocerla. Quizás A tenga razón y me he transformado en alguien asocial y, de serlo, la contradicción más grande de mi vida sea entonces la de formar parte de una de las mayores redes sociales desde su creación. No lo sé, lo único que sé es que cuando recibí la sugerencia de su amistad tarde varios días en hacerle caso, la dejé como quien deja un yogurth en el frigorífico en espera de un mejor momento para comerlo y realmente no sé por qué. Quizás fuese la pereza provocada por su retrato a lo Jordi Labanda -tan genial y, a la vez tan explotado-, quizás el peligro que siempre intuyo tras el anonimato o la fingida
lo mismo que aquél hipopótamo azul de mi infancia- tuvo razón y, al final, la curiosidad mató al gato y mi gato, herido de muerte, terminó cediendo y pinchando sobre su nombre, sobre aquel Margarita Gayo, convencido de que tras la visita a uno de los
modo de graffiti haute couture adornaba su fachada principal, me recibía y, aunque quizás ahora no compartamos todos los nombres, mis ojos y mi mente en aquel momento sólo saltaban de la Deneuve a Nati (Abascal) y de ella a Pepa para acabar en la Velasco y terminar, mi mente y mis dedos, buscando ese "Añadir a mis amigos", porque, tal y como terminé tecleando, leer esos nombres "ha sido motivo y razón más que suficiente".
La Deneuve será siempre la Belle de Jour, fría como un témpano, pero admirable. La Velasco ha sido una atrevida, una montaña rusa de emociones, y eso vale un aplauso y mi admiración.
La Gayo. Una gallo de pelea que ha luchado desde pequeña
momento, seguiremos así, sin cruzarnos más que las líneas o en las líneas que a continuación podréis leer.
rayos catódicos, el celuloide y el patio de butacas siempre han impuesto entre nosotros y, al menos de momento, seguiremos así, sin cruzarnos más que las palabras o en las palabras que acabáis de leer, sin embargo, parafraseando lo que alguien que conocí decía de otra señora estupenda, ahora mismo me siento como si los dos nos acabásemos de tomar un té con vainilla en el Palace. Nunca me he cruzado con Concepción Velasco Varona y, sin embargo, ahora tengo una comida pendiente con Concha Velasco.
HELLO!
Canada
Rusia
Grecia
México