De pequeña me entretenía decorando la cara a la señorita Pepis y soñaba con tener un expositor de maquillaje de Chanel tipo tocador. Al hacerme mayor he aprendido que los expositores inexplicablemente no se venden. De nuevo me dirijo al departemento de marketing de Chanel: ¿por qué no? Estoy dispuesta a darle un sitio protagonista en el salón dada la falta de espacio-tocador en el baño.
La afición a las pinturitas sólo tiene una desventaja: por las noches hay que desmaquillarse. Los días vagos uso toallitas desmaquilladoras y los días buenos sigo los tres pasos que recomiendan todas las expertas: limpiar, tonificar e hidratar.
Como ya he declarado en otro post soy infiel a las marcas, así que, al terminarse mi último tónico, empecé la búsqueda de uno nuevo y estoy encantada con el hallazgo. Es el tónico Natyr al té verde, hidratante, purificante con extracto de pomelo y manzana.
El frasco (foto) es un diseño limpio, de farmacia, con un olor fresco, suave, a zumo recién exprimido, apetece bebérselo; es tan delicioso el olor que te impulsa a utilizarlo a todas horas, incluso el sábado a las tres de la mañana, y con un resultado fantástico para tu piel que se ilumina y se prepara para la hidratante.
Lo puedes comprar por 7,20€ en las tiendas Intermón Oxfam por toda España o por la web.


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